El príncipe Haakon rompió el silencio y reveló el alarmante deterioro de la princesa Mette-Marit
El príncipe Haakon reveló que la salud de Mette-Marit empeoró drásticamente. ¿Podrá la princesa superar la crisis médica que se suma a los escándalos judiciales y familiares?
El príncipe heredero Haakon de Noruega encendió todas las alarmas este martes al confirmar que la salud de su esposa, la princesa Mette-Marit, empeoró de forma sensible en las últimas semanas. En una rueda de prensa en Oslo, el futuro monarca no ocultó su preocupación por la condición de la heredera, que padece una enfermedad pulmonar incurable.
Mette-Marit, de 52 años, fue diagnosticada en 2018 con una forma rara de fibrosis pulmonar, una afección crónica que provoca fatiga y severas dificultades para respirar. Actualmente, la princesa requiere oxígeno a diario mediante cánulas nasales. Aunque Haakon reconoció que el equipo le brinda alivio, admitió que no es una solución satisfactoria. En diciembre pasado, la Casa Real ya había mencionado la posibilidad de un trasplante de pulmón debido a la gravedad del cuadro.
¿Qué hay detrás del empeoramiento?
El drama médico coincide con una tormenta familiar y judicial que sacude a la corona noruega. Marius Borg Høiby, el hijo mayor de Mette-Marit (nacido antes de su boda real en 2001), enfrentó a principios de año un juicio por cargos de violación y agresiones contra varias exparejas. El veredicto está previsto para el 15 de junio, y el caso mantiene en vilo a la sociedad nórdica.
Además, el escándalo se intensificó con la revelación de la correspondencia entre la princesa y el fallecido financista Jeffrey Epstein. Documentos desclasificados en Estados Unidos a principios de 2026 mostraron un intercambio frecuente y de tono íntimo entre 2011 y 2014. Mette-Marit rompió el silencio en una entrevista televisiva donde se declaró “manipulada y engañada” por Epstein. Reconoció haber pasado cuatro días en su isla privada, aunque negó haber presenciado actos ilícitos o la presencia de menores.
En la entrevista con la cadena pública NRK, acompañada por Haakon, la princesa calificó la relación como de amistad y admitió que no investigó el pasado del magnate, quien ya tenía una condena por prostitución infantil en 2008. Incluso reveló que una noche se sintió “insegura” y llamó a su esposo para pedir auxilio.
La acumulación de estos episodios golpeó la imagen de la monarquía: el apoyo popular cayó del 70% al 60% en pocos meses, y la mayoría de los ciudadanos se opone a que Mette-Marit ascienda al trono como reina consorte.
Entre la enfermedad que pone en duda su capacidad para gobernar y las sombras del caso Epstein, el futuro de la corona noruega atraviesa su hora más incierta.