El PRO mira las encuestas y se pregunta: ¿quién representa a los votantes que abandonaron a Milei?
¿El PRO encontró un hueco electoral que Milei no cubre? Encuestas revelan un electorado desencantado con el ajuste, pero que no vuelve al peronismo. ¿Qué se juega Macri con la candidatura de Lacunza?
En el PRO crece la convicción de que existe un electorado huérfano de representación: personas que votaron a Javier Milei en primera vuelta y balotaje, pero que hoy miran con desencanto al oficialismo por el ajuste prolongado y la falta de derrame en la economía cotidiana. Sin embargo, ese mismo electorado no volvería al peronismo, al que considera un retroceso.
Varias voces internas del partido amarillo sugieren que ese universo, cuyo porcentaje aún no está claro, podría respaldar una alternativa más moderada que la de Milei, con estilo republicano y coincidente en el equilibrio fiscal y la lucha contra la inflación, uno de los logros más valorados de la gestión libertaria.
¿Cuál es el lugar del PRO en la nueva era política?
Esta visión refleja la gran discusión de fondo: qué lugar debe ocupar el PRO tras la llegada de Milei, quien desde el inicio buscó cooptar dirigentes y votantes macristas para dominar el espacio de centroderecha.
Para el PRO, se trata de redefinir su identidad, algo que hasta ahora les ha costado, pero que comienza a insinuarse porque el Presidente entró en una zona de menor apoyo popular, con sondeos que lo ubican por debajo del 40% y que ponen en duda su reelección en primera vuelta.
La sorpresiva candidatura de Lacunza
Recientemente, el ex ministro de Economía Hernán Lacunza sorprendió al plantear su posible candidatura presidencial por el PRO. Una decisión que, según analistas, no habría sido posible sin el acuerdo previo de Mauricio Macri, líder del espacio.
Lacunza, poco conocido para el gran público y sin gran carisma, podría explotar su perfil técnico en una campaña donde la economía será central. Pero su postulación también le sirve a Macri para sumar nombres en la interna, ante las presiones de empresarios y aliados para que él mismo busque la revancha de 2019.
¿La revancha de Macri?
En el mundo empresario y en el propio PRO hay quienes piden a Macri que se anime a competir por un segundo mandato, tras perder la reelección frente a Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Para ese círculo, Macri podría mantener el modelo económico tras el “trabajo sucio” de Milei, aportando racionalidad y concordia.
Pero la imagen positiva de Macri no despega, especialmente en el Conurbano, bastión del kirchnerismo. Además, una oferta electoral autónoma del PRO podría dividir el voto no peronista y facilitar el regreso del peronismo.
La “grieta” amarilla
El dilema interno del PRO se divide entre una visión acuerdista con el Gobierno y otra rupturista, que justifica su postura por los dos años de maltrato sufrido por parte de Javier y Karina Milei.
Algunos creen que las filtraciones sobre armar “rancho aparte” en 2027 son parte de una estrategia para negociar mejor con La Libertad Avanza, incluyendo acuerdos provinciales. Esto contrasta con lo ocurrido en 2025, cuando el PRO aceptó un acuerdo en condiciones desfavorables.
La clave estará en la Ciudad de Buenos Aires, donde Macri busca recomponer su vínculo con su primo Jorge, y donde LLA podría competir con oferta propia, como ya lo hizo en mayo pasado, provocando la primera derrota macrista en casi 20 años.
En definitiva, lo que subyace es la pregunta por la identidad amarilla en un país gobernado por un aliado incómodo, y a qué electorado pretende representar el PRO en el futuro.