El profe que armó la carroza del Fasta y recibió un regalo que no esperaba
Un profesor asesor del Colegio Fasta vivía la Fiesta Nacional de los Estudiantes como uno más del equipo de carroceros. Hasta que sus alumnos lo llamaron desde el escenario y pasó algo que no esperaba.
En medio de la Fiesta Nacional de los Estudiantes, hay historias que se tejen detrás de cada carroza y que rara vez trascienden. Una de ellas tiene como protagonista al profesor Andrés Abán, asesor del Colegio Fasta, a quien sus alumnos llaman con cariño el "papá" de los carroceros.
"La verdad que con el grupo que formamos de carroceros estamos pasando una excelente fiesta", contó Abán en diálogo con TodoJujuy, al referirse al trabajo conjunto con otros docentes, directivos y familias para armar y cuidar la carroza.
Un cariño que no termina de dimensionar
El docente reconoció que todavía le cuesta medir el afecto que recibe. Promociones de años anteriores, incluso de 2008, 2009 y 2010, siguen saludándolo para el Día del Profesor o para su cumpleaños. "No sé si dimensiono todo el cariño que me tienen", expresó.
Ese reconocimiento lo emociona porque entiende su rol como un acompañamiento que va más allá de lo académico. "Uno como docente trabaja en formar el futuro de ellos, en darles todo el cariño, tenerles toda la paciencia e inculcarles que sean buenas personas el día de mañana", señaló.
El regalo que cayó del cielo
Uno de los momentos más fuertes para Abán fue cuando sus alumnos le entregaron la campera de la promoción durante la elección de la reina del colegio. Él no sabía nada. Estaba trabajando en el buffet cuando chicos y padres empezaron a insistirle para que se acercara.
"Me hicieron pasar por todo el escenario, la pasarela, me rodearon y de arriba cayó el regalo sorpresa que era la campera", relató. "Fue una emoción tremenda, muy emotivo para mí. Pasaron muchos recuerdos de varias promociones y de varios alumnos", agregó.
El mensaje que deja
Más allá de la FNE y del trabajo con la carroza, Abán dejó una frase que resume su forma de acompañar a los estudiantes. "Siempre trato de dar lo mejor de mi persona para mis alumnos", afirmó.
Y explicó qué intenta transmitirles: "Siempre les inculco que podemos tener un día de no estudiar o tener una mala nota, pero lo importante es siempre ser buena persona, ser honesto". Y remató: "Ser buena persona y respetuoso abre muchas puertas".
El rol menos visible de la fiesta
La historia del profe Abán refleja una parte que no se ve en la Fiesta Nacional de los Estudiantes: el trabajo de los docentes asesores que acompañan a los carroceros durante semanas de preparación, organización y esfuerzo. En el caso del Fasta, el profesor destacó que todo el proceso se vive con el apoyo de otros docentes, directivos y familias, en una experiencia que queda marcada en la vida escolar.
Para Andrés, el mayor reconocimiento no pasa por la campera ni por los saludos, sino por el recuerdo de quienes pasaron por sus aulas. "Lo mejor que puede recibir uno como docente es el recuerdo de sus alumnos, que reconozcan el esfuerzo y la dedicación que uno le pone", cerró.