El programa Ñachec de Zdero sumó miles de beneficiarios en un mes: ¿qué pasó?
¿Qué tareas concretas realizan los casi 15.000 beneficiarios del programa Ñachec y cómo se controla el destino de más de $1.838 millones mensuales?
El programa de becas Ñachec Colaboradores, que depende del Ministerio de Desarrollo Humano del Chaco, registró un crecimiento sin precedentes entre febrero y octubre de 2026. Según planillas de liquidación y resoluciones administrativas, el padrón pasó de 3.998 a 14.981 beneficiarios en apenas ocho meses, un aumento del 274,71%. El desembolso mensual autorizado para octubre superó los $1.838 millones.
Los registros oficiales muestran que los fondos destinados al programa crecieron un 214,17% en el mismo período. En febrero, la liquidación era de $585.170.000; para octubre, la autorización de pago alcanzó los $1.838.439.600. La expansión más abrupta se dio entre junio y julio: el padrón saltó de 4.586 a 8.448 personas, es decir, 3.862 nuevos beneficiarios en un solo mes (84,21%). El monto autorizado en ese lapso aumentó más de $402 millones.
Un crecimiento que abre interrogantes
El programa contempla distintas categorías de colaboradores, con funciones de acompañamiento, asistencia, apoyo, capacitación y entrenamiento laboral. Sin embargo, la magnitud del incremento plantea dudas sobre los criterios de selección, las tareas que efectivamente realizan los beneficiarios y los mecanismos de control.
La Resolución Nº RES-2026-3353-28-1 del Ministerio de Desarrollo Humano, correspondiente a octubre de 2026, asigna a una unidad interna la responsabilidad de controlar, seguir y resguardar la documentación respaldatoria. Con casi 15.000 beneficiarios y más de $1.838 millones autorizados en un solo mes, el programa adquiere una dimensión presupuestaria significativa.
¿Quiénes son y qué hacen?
El fuerte crecimiento del padrón vuelve relevante conocer quiénes acceden a las becas, cuáles son sus funciones concretas, dónde desarrollan sus actividades y qué organismos verifican su cumplimiento. También queda por determinar qué criterios justificaron la incorporación de miles de personas en un período tan breve y si existen registros públicos que permitan evaluar los resultados de las tareas realizadas.
Los números surgen de registros administrativos del propio Gobierno provincial. La pregunta pendiente es qué tareas concretas realizan los beneficiarios y cómo se controla el destino de esos recursos.
