El programa que pone 10.000 pesos en manos de estudiantes santiagueños y que nadie esperaba
En medio de un contexto económico complicado, Santiago del Estero sostiene su Feria del Libro y lanza un programa que pone plata directamente en manos de miles de estudiantes. El monto que recibirá cada uno y el destino de esa inversión quedan para el clic.
En la apertura de la 16ª Feria Provincial e Internacional del Libro, el presidente de la Fundación El Libro, Christian Rainone, elogió la decisión del gobernador Elías Suárez de sostener la inversión cultural pese al difícil contexto económico. Para Rainone, mantener este tipo de eventos es clave porque la cultura suele ser lo primero que se recorta cuando faltan recursos.
El titular de la Fundación destacó que los frutos de invertir en cultura no se ven de un día para otro: recién con el tiempo aparecen más lectores, más libros en escuelas y bibliotecas y mayor acceso a la literatura en los hogares.
Una feria que apuesta a la diversidad
Rainone también ponderó la infraestructura del Fórum Centro de Convenciones, los espacios para expositores y la variedad de editoriales presentes. Subrayó la participación de sellos locales y de distintas provincias, lo que amplía la oferta y garantiza bibliodiversidad.
El presidente de la Fundación resaltó la combinación de literatura con música y otras expresiones artísticas, y celebró la presencia de escritores santiagueños, autores de otras provincias y del invitado internacional, el peruano Pablo Landeo Muñoz.
Chequelibro: voucher para miles de alumnos
Entre las propuestas innovadoras, Rainone puso el foco en el programa Chequelibro, que este año beneficiará a 10.000 estudiantes santiagueños. Cada alumno recibirá un voucher de 10.000 pesos para comprar libros, lo que implica una inversión total de 100 millones de pesos.
El titular de la Fundación felicitó al equipo de la Secretaría de Cultura y a los miembros de la Fundación El Libro por el trabajo articulado, y convocó a los santiagueños a recorrer la Feria, participar de las actividades y adquirir libros. Pero fue más allá: pidió acompañar durante todo el año a las librerías y bibliotecas locales, que atraviesan un momento complejo, para que el impacto del evento se extienda más allá de los cinco días de duración.