El pronóstico que ilusiona a Bariloche: días cálidos, pero el meteorólogo advirtió por un riesgo que sigue latente
Un meteorólogo anticipó días cálidos en Bariloche, pero al analizar las tormentas del lunes lanzó una advertencia que preocupa: “Las más secas son las más peligrosas”. La razón, y lo que puede pasar en primavera...
Matías De Oto, meteorólogo y licenciado en Oceanografía, anticipó que las temperaturas subirán y las tormentas darán una tregua esta semana, aunque la región aún no puede relajarse. En diálogo con el programa Ideas Circulares, el especialista trazó un panorama que combina alivio y alerta para la cordillera y la Patagonia.
El martes arrancó con viento del sudoeste de entre 30 y 40 kilómetros por hora, especialmente en la zona del lago Gutiérrez, que mantiene un nivel elevado. Según De Oto, el ingreso de aire del oeste más seco en altura despejará la cordillera, mientras que del lado chileno seguirá la nubosidad.
Del frío al calor en pocos días
El miércoles amanecerá despejado, con una mínima cercana a los 2 grados y posibilidad de heladas agronómicas en algunos sectores. Pero la tarde será mucho más cálida. El jueves llegará un nuevo sistema frontal con viento del oeste que no impedirá que la temperatura vuelva a subir, y el viernes se esperan máximas otra vez por encima de los 20 grados.
“Mañana vamos a estar superando los 20 grados con holgura. Probablemente vamos a estar más cerca de los 22, 23. Y el jueves vamos a estar más cerca de los 25”, detalló el meteorólogo.
La tregua no significa que el peligro pasó
Aunque esta semana bajará la probabilidad de tormentas, De Oto fue claro: la pausa no elimina los riesgos. Las tormentas del lunes, con mucha actividad eléctrica y poca lluvia, son un ejemplo de fenómenos que pueden iniciar incendios. “Las tormentas más secas son las más peligrosas para la ignición del fuego”, advirtió.
De cara a la primavera, el especialista sostuvo que las señales atmosféricas siguen mostrando la posibilidad de nuevos episodios de lluvias intensas y tormentas. “Vamos a tener una ventana de respiro, pero la situación sigue siendo delicada”, afirmó.
Las anomalías en la circulación y los sistemas de lento desplazamiento mantienen latente el riesgo de precipitaciones abundantes en poco tiempo e inundaciones repentinas en el norte de la Patagonia. Para el trimestre, se espera una tendencia a mayores lluvias, aunque despareja: “Si analizamos la Patagonia, la Patagonia es amplia, pero va a estar como en una forma bipolar, en lo que es más la parte sur más cálida y la parte norte un poco más fría y lluviosa”, explicó.
Así, el sur patagónico tenderá a temperaturas más altas y mayor riesgo de incendios, mientras que el norte seguirá más húmedo. En verano podrían alternarse períodos húmedos con lapsos cálidos y secos, una combinación que exige atención por la propagación del fuego.
Un octubre con lluvias récord en la Línea Sur
De Oto destacó el volumen de precipitaciones en la Línea Sur y el este de la meseta rionegrina. Desde julio se acumula un superávit de lluvias en esas áreas, y en octubre se superaron los 100 milímetros en algunos sectores, una cifra muy alta para localidades que suelen recibir mucho menos. Jacobacci es el ejemplo que usó para dimensionar el contraste.
El panorama, concluyó, no depende solo del pronóstico diario: la humedad acumulada y la respuesta de los suelos y cursos de agua ante nuevas lluvias intensas son claves para evaluar el riesgo.