El pronóstico que preocupa: lluvia, nieve y un deshielo que podría complicar a Santa Cruz
Lluvia, nieve y un deshielo que podría complicar a Santa Cruz. ¿Qué pasará con las temperaturas y los desagües? Los detalles que tenés que conocer.
El mal tiempo no da tregua en Santa Cruz. Las precipitaciones continuarán durante todo el fin de semana, pero ahora con un dato extra que enciende las alarmas: el deshielo que podría generar serios problemas en los sistemas de desagüe.
Según el último informe oficial, para lo que resta del sábado se mantienen las lluvias y nevadas previstas, aunque con una leve disminución en los acumulados. Sin embargo, el domingo 16 de agosto las condiciones volverían a intensificarse, especialmente en la franja costera.
¿Cómo avanzará el frente de lluvia y nieve?
Durante la madrugada del domingo, las precipitaciones comenzarían en el sector costero sur en forma de lluvia y nieve, para luego desplazarse hacia el norte. En el resto del territorio, predominarían el aguanieve y la nieve, con intensidad variable según la elevación y la temperatura del momento.
El sur de la provincia sería el más afectado, con los acumulados más importantes concentrados entre la tarde y la noche del sábado. Las precipitaciones avanzarán desde el noroeste hacia el sudeste, dejando a su paso un panorama complicado.
Nevadas intensas en la cordillera
Entre la noche del lunes 17 y la mañana del martes 18 de agosto, se esperan nevadas de consideración en áreas cordilleranas, con especial impacto en el Parque Nacional Los Glaciares. Estas nevadas podrían extenderse hacia el este, alcanzando sectores cercanos a la Ruta Nacional N.º 40, donde se presentarían como aguanieve y lluvia.
El peligro oculto del deshielo
Las temperaturas mínimas se mantendrían bajo cero o cerca del punto de congelamiento hasta el lunes 17, lo que mantendría las heladas en gran parte de la provincia. A partir de esa fecha, se espera un gradual ascenso térmico, que podría acelerar el deshielo en las zonas con acumulación de nieve.
Este proceso de deshielo generalizado podría generar un incremento del escurrimiento superficial, con mayor concentración de agua en sectores bajos y potenciales complicaciones en los sistemas de desagüe, especialmente donde persista hielo y nieve acumulada.