El pronóstico que se desmorona: el golpe silencioso que sacude al gobierno desde adentro
¿Qué pasa cuando la principal promesa de un gobierno se desvanece? Detrás del número frío de la inflación, se mueven hilos oscuros y escándalos que podrían cambiar todo. Los detalles que nadie se atreve a contar.
La inflación de marzo pegó un 3,4% y echó por tierra la principal promesa económica del oficialismo. El índice anual ya no alcanzará el 20% proyectado para 2026, sino que se encamina a un decepcionante 30%, según estimaciones de expertos. Este revés se combina con un deterioro industrial y una construcción apenas repuntando, mientras el equipo de gobierno muestra desconcierto.
Los factores coyunturales explican parte del aumento: precios regulados subieron 5,1%, combustibles 7% por efectos de la guerra, y tarifas de servicios públicos 4,7%. La educación se encareció un 12,1% y la carne también incrementó su valor. Un vector de más larga duración, el tipo de cambio, que entre abril y octubre del año pasado pasó de 1100 a 1500 pesos, empujó la inflación desde el entorno del 2% al 3%.
Sin embargo, la tendencia cambiaria ahora es inversa, con una apreciación, y la carne dejó de subir. Por eso, los expertos confían en que el índice de abril comenzará con un 2. El problema político es que la sociedad compara esta inflación con la de 2025, que era igual o menor, sembrando una sensación de estancamiento en lugar de progreso.
¿Un resultado mediocre con autocelebración?
Un 30% anual es un número muy mediocre, especialmente si se lo contrasta con la agitación autocelebratoria del oficialismo. Este porcentaje supera en 5 puntos el 25% de inflación que Cristina Kirchner dejó a Mauricio Macri en diciembre de 2015. La cifra se vuelve más dramática al convivir con una economía poco dinámica, donde el índice de riesgo-país se mantiene alto, cerca de 600 puntos básicos, indicando que el mercado financiero aún no confía en Javier Milei y Luis “Toto” Caputo.
En una entrevista reciente, Milei admitió que el primer trimestre del año había sido adverso y reconoció que mucha gente la estaba pasando mal. No llegó a pedir disculpas a quienes habían anticipado ese diagnóstico y recibieron insultos de su parte.
Cuando la economía falla, ¿qué queda?
El problema principal es claro: si la economía no ofrece las prestaciones prometidas, La Libertad Avanza necesitará fortalecer mucho la política. Dicho de otro modo, si no derrota con nitidez a la inflación, debería demostrar que es capaz de acabar con la “casta”. Pero ocurre lo contrario.
La agenda del poder se organiza alrededor de escándalos producidos por figuras del oficialismo, y desde el gabinete nacional se lleva adelante una minuciosa maniobra institucional para suministrar impunidad.
El bochorno tragicómico de Adorni
El jefe de Gabinete Manuel Adorni protagoniza el más ruidoso de estos bochornos. Sus esotéricos movimientos inmobiliarios, financiados por modestísimos “fondos de pensión”, sorprendieron al público y a sus superiores de la Casa Rosada. Ahora comenzó la saga de los viajes: después de volar en jet privado a Punta del Este, viajó con su esposa a Estados Unidos con gastos cubiertos por el Estado, justificando que desde diciembre de 2023 no se había tomado vacaciones. Ayer se verificó que también había estado en las playas de Aruba.
Adorni adquirió pasajes al Caribe, en primera clase, por 1400 dólares la unidad. Los Milei no sólo decidieron sostenerlo, sino que buscan convertirlo en un emblema del oficialismo montando un show en el Congreso durante la rendición de cuentas. Alguna mente afiebrada podría haber pensado en usarlo como pararrayos frente a dramas más dolorosos, como el malestar por la inflación y el estancamiento productivo, pero las malas noticias no tapan malas noticias: las potencian.
La urdimbre en la penumbra
Mientras Adorni distrae con sus pequeñas fechorías, en la penumbra de la administración se teje una urdimbre que, a largo plazo, será calamitosa. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y su segundo, el controvertido abogado Santiago Viola, están consolidando un esquema judicial sospechoso de garantizar impunidad para una oscura trama de negocios. Entre los principales protegidos están los capitostes de la AFA.
La designación de Viola como secretario de Justicia es una definición clara: “la moral como política de Estado” queda, con suerte, para un eventual próximo mandato. Viola fue procesado por montar una patraña judicial contra el juez Sebastián Casanello cuando defendía a Lázaro Báez, utilizando testigos falsos. La Cámara de Casación, con firmas como Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Ángela Ledesma, lo absolvió, en movimientos que en Comodoro Py se atribuyen a Mahiques, hijo del “boxindanga” Carlos “Coco” Mahiques.
El poder en manos cuestionables
Viola no sólo es viceministro de Justicia, sino que integra el Consejo de la Magistratura, formando parte de la Comisión de Selección de Jueces. El gobierno, a instancias de Karina Milei, confía la calidad de los magistrados a un personaje tan cuestionable. Además, está al frente de la Comisión de Administración del Consejo, manejando el dinero.
Para colaborar, Viola eligió a Rosana Lodovico, removida de la conducción de la Aduana en mayo de 2024 por recibir un préstamo de Promarlón S.A., una compañía investigada por contrabando. Su ex marido, Luis Bocassi, y su cuñado, Alejandro Lucano, también estaban involucrados. Esto hace más creíble la versión de que Karina Milei encomendó a Viola ocuparse de “temas de la Aduana”. La “caja” de la Justicia estará en manos de Viola y Lodovico: la catástrofe no será un accidente, es un objetivo.
La impunidad para la AFA
A Mahiques se le atribuye el propósito de lograr impunidad para los dirigentes de la AFA, Claudio Tapia y Pablo Toviggino. Las relaciones son numerosísimas: ellos lo designaron delegado ante una comisión de la FIFA y vicerrector de una supuesta universidad de la Asociación. Mahiques habría designado a los abogados de la AFA, como Ignacio Jakim, mucho antes de que salieran a la luz los negociados.
Con Mahiques en el Ministerio de Justicia comenzó “el próximo paso”. El ministro, que ya puso los abogados, ahora estaría por ponerles los jueces. Uno clave es Alejandro “Rodete” Catania, candidato a una vacante en la Sala A de la Cámara Federal en lo Penal Económico, donde se tramita la causa por evasión multimillonaria de la AFA. Para mayor tranquilidad de los investigados, a la misma Cámara iría Juan Pedro Galván Greenway, con padrinazgo de Carlos Beraldi, abogado de Cristina Kirchner.
Conflictos en las entrañas
Esta semana, el fiscal Guillermo Marijuan denunció a los empresarios Leandro Camani y Diego Lepera, junto con el ministro de Transporte bonaerense Martín Marinucci, por una asociación ilícita alrededor del cobro de fotomultas. Camani es dueño de Securtrans, donde tendría intereses Claudia Balbín, madre de Santiago Viola.
El caso está plagado de misterios, incluyendo el histórico de Viola, responsable de un homicidio por alta velocidad en la Panamericana. Lo más raro es que revela un conflicto en las entrañas del massismo: Marijuan, Marinucci, Camani y Lepera responden a Sergio Massa. En el ambiente judicial se pregunta quién está detrás de Marijuan, y la respuesta es unánime: Toviggino, indignado con Camani por creer que impulsó denuncias sobre su mansión en Villa Rosa.
La jugada es riesgosa por Lepera, íntimo amigo de Mahiques y testigo de secretos en el restaurante Roldán. Marijuan corre el riesgo de que Lepera, desde la barra, arrase con la casta con una agresividad que Milei no se ha animado a mostrar.