El proyecto de 1.500 lotes en Fernández Oro se topó con una ordenanza y Amati ya busca un plan B

La audiencia por los 1.500 lotes accesibles en Fernández Oro fue suspendida tras una ordenanza que protege la zona irrigada. ¿Cómo piensa destrabarlo Amati? Los detalles de un plan B que busca no dejar a las familias sin respuestas.

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El proyecto de 1.500 lotes en Fernández Oro se topó con una ordenanza y Amati ya busca un plan B
El proyecto de 1.500 lotes en Fernández Oro se topó con una ordenanza y Amati ya busca un plan B

El sueño de cientos de familias de Fernández Oro por acceder a un lote propio se topó con un freno inesperado. La audiencia pública prevista para el 25 de agosto fue suspendida y el intendente Gustavo Amati ya analiza cómo destrabar la iniciativa.

La decisión llegó después de que el Concejo Deliberante aprobara por unanimidad una ordenanza que declara la emergencia de la Zona Rural Irrigada, impidiendo nuevos procesos de urbanización en esas tierras. El proyecto oficial, que buscaba generar hasta 1.500 lotes accesibles, quedó así en pausa.

¿Por qué se frenó todo?

La norma, impulsada por la concejal Marina Marini (JSRN), busca proteger el suelo productivo bajo riego, un recurso cada vez más escaso en la región. Según la edil, la medida responde al avance de loteos irregulares y a la necesidad de ordenar el crecimiento urbano.

“El avance de loteos ya instalados de manera irregular y los proyectos que siguen ingresando con intención de seguir avanzando sobre las limitadas tierras bajo riego que nos quedan, pensando en el ahora y principalmente para futuras generaciones”, explicó Marini en diálogo con este medio.

El intendente Amati, por su parte, asegura que las 84 hectáreas donde se planeaba el desarrollo tienen una particularidad: están reservadas para uso urbano en el Código de Ordenamiento Territorial, aunque se encuentren dentro de la zona irrigada. “Está en zona irrigada porque quedó así en el código para una reserva urbana a futuro”, sostuvo.

La postura del Ejecutivo

Para Amati, la suspensión no significa abandonar el programa. “Esta ordenanza lo que está haciendo es que nos replanteemos el panorama, pero vamos a continuar con la iniciativa”, señaló. Y agregó: “Vamos a frenar la audiencia por el momento. Estamos llevando otra estrategia, otro plan B, estamos hablando con otros propietarios para sostener el programa”.

El sector en cuestión se ubica sobre la Ruta 65, en continuidad con barrios consolidados y hacia el límite con Allen. El Ejecutivo considera que se trata de una superficie con un destino diferente al de otras tierras productivas.

Qué dice la ordenanza de emergencia

La norma establece que, durante la emergencia, no podrán autorizarse nuevos procesos de urbanización, subdivisión o loteo sobre la Zona Rural Irrigada, salvo excepciones contempladas en el ordenamiento vigente. Además, obliga a priorizar las áreas ya urbanizables según el Código de Planeamiento.

Marini también destacó que Fernández Oro tiene más de 400 hectáreas sin consolidar dentro del ejido urbano, muchas de ellas sin servicios básicos como cloacas. “Me parece muy interesante poder hacer loteos accesibles. Pero también hay que pensar y resolver la cantidad de zonas de hace años consolidadas que no tienen cloacas, como los loteos sociales 2, 3, 4, 5 y tantos más”, afirmó.

La Federación de Productores de Río Negro y Neuquén y la Cámara de Productores Agrícolas de Fernández Oro respaldaron la medida, señalando que esas 400 hectáreas deberían desarrollarse antes de avanzar sobre nuevas áreas rurales.

El plan B para los lotes accesibles

Con la audiencia suspendida, el Ejecutivo ya trabaja en una alternativa. La idea es sumar al programa a propietarios de chacras que dejaron de producir. “El dueño de la chacra, el productor que dejó de trabajar esa tierra hasta más de 20 años, lo haga con el municipio”, explicó Amati.

El objetivo inicial es alcanzar entre 120 y 200 lotes, aunque todavía no está claro si se podrá sostener la proyección original de 1.500 terrenos. Las cuotas estaban estimadas entre $250.000 y $280.000 mensuales durante 48 meses, un valor que busca diferenciarse del mercado inmobiliario local.

“Si vos me preguntas hoy cuál es el pedido número uno, la problemática que la gente va y plantea, es el acceso a la tierra, a un lote accesible”, concluyó el intendente, dejando en claro que la lucha por el suelo continúa.

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