El proyecto de oro que frenó todo y ahora promete una megaplanta en San Juan
Hualilán frena su producción hasta 2029 y prepara su propia planta de oro. ¿Qué hará con el mineral acumulado? Los detalles de una decisión que sacude la minería sanjuanina.
La minera Challenger Gold decidió dar un giro sorpresivo en su proyecto Hualilán, en Ullum: paralizó la producción hasta 2029 para construir su propia planta de procesamiento de oro.
La noticia cayó como un balde de agua fría en el sector minero sanjuanino. Hasta hace unos meses, la empresa enviaba el mineral extraído a la planta de Casposo, en Calingasta, para su tratamiento. Pero ahora, tras una primera colada de oro en mayo, decidieron revertir la estrategia y apostar por la autosuficiencia.
Según informaron, la decisión “responde a la información técnica y operativa obtenida durante la fase inicial de procesamiento de mineral por parte de terceros”. En criollo: prefieren no depender de nadie más.
¿Qué pasó con el mineral que iba a Casposo?
El traslado de material entre Hualilán y Casposo comenzó en febrero de este año, pero a mediados de junio se suspendió de forma temporal. Ese freno generó malestar entre las transportistas sanjuaninas, que tenían contratos con la minera.
Días después, Challenger Gold salió a aclarar que la suspensión era temporal y que las operaciones logísticas se retomarían en el cuarto trimestre de 2026. Pero el anuncio de la nueva planta cambia el panorama por completo.
La nueva planta: fechas y montos
La construcción de la planta propia podría iniciar entre finales de 2027 y principios de 2029. La producción, en este escenario, no se retomaría hasta 2029. Las fechas definitivas se conocerán cuando avancen los estudios.
En esta nueva etapa, la empresa deberá obtener permisos, financiación y actualizar la prefactibilidad. Además, no descartan sumarse al RIGI, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, lo que podría elevar las inversiones a más de 200 millones de dólares.
Exploración a fondo
Mientras tanto, ya iniciaron una campaña de exploración de aproximadamente 35.000 metros de perforación. Los resultados se incorporarán a los modelos geológicos y a las estimaciones de recursos, claves para definir la futura operación.
Durante la transición, Hualilán seguirá con las tareas en marcha y almacenará mineral. También buscarán reemplazar el esquema de tratamiento de terceros por un acuerdo de compra de mineral con Casposo.
El objetivo es claro: que Hualilán deje de depender de instalaciones externas y tenga su propia planta, a la altura de la nueva planificación.