El concejal Federico Lifschitz analizó el proyecto que el Ejecutivo envió al Concejo para terminar con los cuidacoches en Rosario y encontró un punto que, según él, cambia por completo el sentido de la norma. Su advertencia sobre lo que pasaría si se aprueba tal como llegó.
El concejal Federico Lifschitz advirtió que la iniciativa del Ejecutivo para terminar con los cuidacoches en Rosario contiene excepciones que la vuelven inaplicable: "Así como llegó al Concejo, el proyecto no se aprueba".
El debate por la actividad de los cuidacoches en Rosario sumó un nuevo capítulo. El concejal Federico Lifschitz cuestionó el proyecto que el Departamento Ejecutivo envió al Concejo Municipal y sostuvo que, con la redacción actual, la norma no tiene destino favorable.
"El mensaje que llegó al Concejo no es del todo claro. Hay que adherir a la ley provincial para prohibir la actividad de cuidacoches. Pero sin puntos grises, las excepciones que plantean invitan a una legalización encubierta de la actividad", señaló el edil.
Prohibir sin claroscuros
Lifschitz fue categórico al reclamar una postura firme por parte del cuerpo legislativo local. En ese sentido, remarcó: "Hay que prohibir la actividad sin claroscuros. Con reglas claras y firmeza para avanzar. Así como llegó al Concejo, el proyecto no se aprueba".
El concejal consideró que una discusión que se extiende por años no puede resolverse con una norma que habilite lecturas ambiguas. "Así como vino se prohíbe la actividad pero, al mismo tiempo, se permiten excepciones de manera subjetiva y arbitraria a lo que disponga la Municipalidad. Las excepciones que plantea el Ejecutivo terminan siendo una legalización encubierta de los cuidacoches", advirtió.
El punto que complica todo
El eje de la objeción está en la delegación de facultades que el texto le otorga al Ejecutivo. Según Lifschitz, aprobar la iniciativa sin cambios implicaría habilitar al municipio a definir por reglamento quiénes quedan exceptuados de la prohibición.
"Si aprobamos el proyecto tal cual se plantea, vamos a facultar al Departamento Ejecutivo a reglamentar excepciones, definiendo sectores, circunstancias, requisitos, condiciones, modalidades y plazos para autorizar estas actividades. Es justo lo que no queremos, la salida es prohibir la actividad", concluyó.