El proyecto que se debate en Diputados y que puede cambiar el combustible que usás
Economía · Santa Fe

El proyecto que se debate en Diputados y que puede cambiar el combustible que usás

Patrick Adam llevó la discusión por una nueva ley de biocombustibles de Panamá a Rosario. En el medio, un proyecto que se debate en Diputados y que define qué combustible mueve al país.

La carrera por bajar las emisiones tiene un capítulo que se juega lejos de los autos y cerca del campo. Los biocombustibles líquidos aparecen como una de las alternativas para descarbonizar el transporte terrestre, marítimo y aéreo, y en la Argentina ese debate ya tiene nombre propio: la nueva ley que se discute en la Cámara de Diputados.

El punto de partida es una meta global: limitar el calentamiento a 1,5 °C exige recortar las emisiones un 45 % para 2030 respecto de 2010 y llegar a la neutralidad de carbono hacia 2050. Con ese horizonte, la transición energética dejó de ser una consigna y se volvió una agenda de trabajo.

Qué aportan los biocombustibles

Obtenidos a partir de la transformación de recursos biológicos, estos combustibles permiten diversificar las matrices energéticas, fortalecer las cadenas agroindustriales, agregar valor en origen y abrir nuevos mercados. Su desarrollo, sin embargo, no se resuelve solo: requiere articulación entre sectores, marcos normativos adecuados y cooperación para adaptar las soluciones a cada tipo de movilidad.

En la Argentina esos desafíos están en la agenda del Movimiento por la Transición Energética de la Movilidad, una iniciativa multisectorial que busca vincular a actores públicos, privados y científico-tecnológicos para avanzar hacia un sistema de transporte más sostenible, integrando distintas alternativas energéticas.

Panamá, sede del debate continental

La Ciudad de Panamá fue escenario de la III Cumbre Panamericana de Biocombustibles Líquidos, realizada el 29 y 30 de septiembre de 2026 bajo el lema "Descarbonizando la tierra, los cielos y los mares". El encuentro fue organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos (CPBIO) y AZUCALPA.

Allí se reunieron representantes de distintos países de las Américas para analizar oportunidades y desafíos, desde los combustibles sostenibles de aviación (SAF) hasta las alternativas para descarbonizar el transporte marítimo y terrestre.

Patrick Adam, director ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz, planteó la transición desde una perspectiva panamericana: construir una agenda compartida que cruce los objetivos ambientales con la seguridad energética, la libertad de elección tecnológica y el aprovechamiento de las capacidades agroindustriales de la región. Su propuesta apunta a superar las respuestas aisladas con políticas públicas, desarrollo de mercados, innovación, estándares de sostenibilidad y cooperación entre países y sectores.

La Cumbre también sirvió para mostrar experiencias nacionales y subnacionales. Mariano Santillán presentó las políticas impulsadas en Córdoba para agregar valor en origen, desarrollar nuevos cortes para la movilidad y articular al Estado, el sector productivo y el sistema científico-tecnológico.

"En la estrategia de biocombustibles hay que integrar los tres sectores: el público, el privado y el de conocimiento", destacó Santillán, quien mostró cómo la producción puede aportar a la industrialización regional, la generación de empleo y nuevas cadenas de valor.

Rosario retoma la discusión

Pocas semanas después, la Semana del Clima de Rosario 2026 volvió sobre estos temas en el panel "Transición Energética de la Movilidad", moderado por Diego Sueiras, presidente de la Fundación Nueva Generación Argentina. Participaron referentes de la agroindustria, el sector bioenergético, el transporte público y la maquinaria agrícola para analizar qué condiciones hacen falta para una movilidad de menores emisiones en el país.

Adam insistió en las capacidades productivas argentinas y en la urgencia de reemplazar combustibles fósiles importados por alternativas nacionales. Remarcó la importancia de avanzar con una nueva ley de biocombustibles, proyecto que hoy se discute en Diputados, y sostuvo que actualizar el marco normativo es indispensable para dar seguridad jurídica, atraer inversiones y consolidar el crecimiento industrial del sector.

Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), subrayó las oportunidades que la transición energética abre para la agroindustria y la necesidad de reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, con marcos regulatorios que permitan desarrollar estas alternativas.

Anabel Chiara, economista especializada en mercado laboral y bioeconomía, puso el foco en el potencial de los biocombustibles para bajar emisiones y generar valor y empleo. Planteó ampliar la producción de manera sostenible, mejorando la productividad sin avanzar sobre la frontera agropecuaria, e integrar los biocombustibles con otras soluciones energéticas.

Desde la práctica, Alejandro Gentile, presidente de MOVI Rosario, contó la experiencia de operar una flota con biodiésel B100 durante más de dos años. Su testimonio sumó una mirada concreta sobre el uso de estos combustibles y los desafíos de renovar las unidades y evaluar distintas alternativas para la movilidad urbana.

Rodrigo Weisburd, gerente de Asuntos Corporativos y Comunicaciones de John Deere Argentina, destacó el aporte de la agricultura de precisión y las herramientas digitales para usar mejor los recursos. Señaló que la solución energética más adecuada depende de cada aplicación y puede incluir biocombustibles, sistemas híbridos o electrificación. John Deere integra el Movimiento por la Transición Energética de la Movilidad en Argentina.

Dos escalas, un mismo objetivo

Panamá y Rosario reflejan dos dimensiones complementarias: la cooperación entre los países de las Américas y el desafío de construir políticas, capacidades productivas y marcos regulatorios en cada contexto nacional.

En la Argentina, el Movimiento por la Transición Energética de la Movilidad busca articular al sector público, al privado y al sistema científico-tecnológico en una agenda común de descarbonización del transporte, con una mirada nacional pero abierta a la cooperación regional.

Avanzar en esa dirección implica vincular producción, innovación, políticas públicas y conocimiento. Los biocombustibles son parte de esa transformación y pueden aportar tanto a reducir las emisiones del transporte como a fortalecer las cadenas agroindustriales y abrir nuevas oportunidades de desarrollo para la Argentina y las Américas.

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