El proyecto vecinal que transforma un baldío de Rawson en una fábrica de verduras y comunidad
¿Sabías que un grupo de vecinos de Rawson convirtió un terreno abandonado en una huerta que promete verduras frescas y un espacio de encuentro? Descubrí cómo lo lograron y qué planean para el futuro.
En el barrio San Pablo de Rawson, un grupo de vecinos convirtió un terreno abandonado en una huerta comunitaria que promete dar sus primeros frutos a comienzos del año próximo. La iniciativa, bautizada como “Morfi y Sombra”, nació de las reuniones de la Asociación Vecinal y hoy involucra a unas veinte personas que trabajan codo a codo por la soberanía alimentaria.
¿Qué es “Morfi y Sombra”?
Se trata de un proyecto que combina la producción de verduras con la creación de un espacio verde para mitigar el calor del verano. Melissa Selva Andrade, referente del sector, explicó que la idea surgió a mitad de año, cuando las familias empezaron a intercambiar semillas y conocimientos en las reuniones vecinales.
“Buscamos garantizar que en el barrio no falte comida en la mesa, pero también queremos un lugar donde los chicos puedan jugar a la sombra”, señaló Andrade.
El trabajo colectivo detrás de la huerta
Con la colaboración de los vecinos y el apoyo del merendero local, lograron limpiar el terreno y construir una carpa madre donde ya se están sembrando los primeros almácigos. La idea es que las primeras cosechas fuertes lleguen en los primeros meses del año, cuando el clima acompañe.
La huerta no solo produce alimentos, sino que se convirtió en un punto de encuentro. “En este contexto difícil, la huerta nos permite dialogar, ayudarnos y sentir que no estamos solos”, afirmó Andrade.
Además de la siembra diaria, los participantes colaboran con herramientas, materiales y logística, demostrando que el trabajo en equipo es el motor del proyecto.
Próximos pasos
Para las próximas semanas, los organizadores planean seguir con las jornadas de trabajo en el predio, organizar talleres de intercambio de plantines y abrir las puertas a agrupaciones juveniles que quieran sumar manos al proyecto.
La iniciativa ya es un ejemplo de organización comunitaria en Rawson, y no se descarta que otras barriadas se sumen a replicar la experiencia.