El puente que esperan desde hace años: con la lluvia, los chicos de las 47 Hectáreas vuelven a pisar lodo
Los vecinos de las 47 Hectáreas celebraron los 40 años de Alto Comedero con una olla común, pero el festejo dejó al descubierto la misma bronca de siempre: un puente paralizado que con la lluvia se llena de agua y obliga a los chicos a pisar lodo para ir a la escuela. Nadie responde.
En el barrio más postergado de Alto Comedero, los vecinos celebraron 40 años de historia con una olla común y volvieron a poner sobre la mesa las deudas que los afectan todos los días: calles sin asfaltar, un puente paralizado, transporte deficiente y una inseguridad que crece al caer la noche.
El aniversario de Alto Comedero se festejó a puro esfuerzo vecinal. Centros vecinales y referentes de la zona se organizaron para recordar el recorrido histórico del barrio, con alimentos y actividades compartidas. Pero detrás de la celebración, el diagnóstico sobre los servicios públicos es contundente.
Silvia Valdiviezo, integrante de la agrupación vecinal de las 47 Hectáreas, fue la voz que resumió el sentir de miles de familias. “Ayer se cumplió el aniversario de 40 años de la ciudad de Alto Comedero. Orgullosa de ser parte de este grupo que se realizó con todo vecinalista. Hemos hecho todo a pulmón, cada vecino llevando algo para compartir. Fue un momento único porque escuchás historias que vienen remarcando la lucha constante”, contó.
Un puente frenado y calles que se vuelven intransitables
Las últimas lluvias dejaron al descubierto la fragilidad de la infraestructura local. La falta de pavimento y la paralización de la construcción de un puente clave complican el tránsito seguro de alumnos y docentes hacia las escuelas y el Centro de Formación Profesional.
“Acá en las 47 Hectáreas, que es la zona más olvidada, seguimos peleando por tener pavimento, cloacas y medidores. Un puente clave todavía está parado; con la lluvia es un horror porque las familias con hijos tienen que pisar lodo y el puente está lleno de agua empozada. Las autoridades deben dar soluciones”, reclamó Valdiviezo.
El sistema de transporte urbano también está en la lista de reclamos. La vecina señaló deficiencias severas en el servicio, que afectan la movilidad diaria de los residentes.
Alumbrado, cámaras y grupos de WhatsApp: la autogestión de la seguridad
A la problemática vial se suma la falta de alumbrado público, una carencia que, según los vecinos, incrementa los hechos de inseguridad. Ante la escasa presencia policial durante la noche, las familias apelaron a la instalación privada de cámaras de seguridad domiciliarias y a grupos de mensajería instantánea para cuidarse entre sí.
La municipalización vuelve a ganar consenso
Frente a la desatención que denuncian por parte de la administración municipal capitalina, la propuesta de convertir a Alto Comedero en un municipio autónomo vuelve a tomar fuerza entre los residentes del sector.
“Casi la mayor parte quiere tener la municipalización de Alto Comedero para que tengamos prioridades y obras públicas para nuestras familias. Creo que los legisladores tienen que ponerse al lado del pueblo y de la gente que necesita esta oportunidad para que se hagan más obras, porque es una necesidad urgente”, fundamentó la vecinalista.