El pulso que tensa a las provincias: el reclamo docente que pone en jaque las cuentas públicas
La tensión fiscal recorre el país y tiene un emergente claro: paros docentes en más de 15 provincias. Los gobernadores aseguran no tener margen, mientras negocian un “blindaje” con una Nación que también ajusta. ¿Cómo impacta este pulso en Tucumán y qué revela sobre el futuro económico?
La conflictividad docente se erige como el síntoma más crudo de la crisis fiscal que atraviesan la mayoría de las provincias argentinas. Con maestros en las calles de al menos 15 jurisdicciones reclamando mejoras salariales, los gobernadores aseguran hacer el “mayor esfuerzo” en un escenario de recaudación débil y recortes de fondos nacionales, un combo que amenaza con profundizar la tensión social.
El frente fiscal se ha convertido en un tema central en las conversaciones entre las provincias y el gobierno nacional. Analistas coinciden en que la mayoría de los distritos ya habrían licuado cualquier superávit, sin que las proyecciones económicas anuncien un alivio a corto plazo. Desde la Casa Rosada, les transmiten a los mandatarios provinciales una esperanza: un repunte en la coparticipación a partir de mayo, con el ingreso de la primera cuota del impuesto a las Ganancias de las empresas.
¿Una luz al final del túnel?
Sin embargo, la confianza es limitada. Un ministro de Economía de una provincia grande fue contundente al hablar con este diario: “Con eso no alcanza, por más que mejore. Si no hay reactivación, después volvemos a las bajas”. La situación es tan delicada que en los diálogos ya comenzó a aparecer la palabra “blindaje” económico, un eufemismo para plantear que los números no alcanzan para cubrir salarios, prestaciones y los huecos dejados por la eliminación de fondos nacionales.
En este complejo tablero, emergen viejas ideas como la coparticipación del impuesto al cheque. Ambos niveles de gobierno tienen claro que, sin una reactivación económica firme, los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que distribuye discrecionalmente el gobierno central no bastan para sanear las finanzas provinciales. Este mecanismo ha sido usado históricamente, también por la actual administración, para conseguir apoyos legislativos.
Un acuerdo que parece lejano
Los gobernadores miran más allá y buscan un acuerdo donde la Nación resigne fondos de manera estructural. No obstante, el objetivo se antoja complicado. El ministro de Economía, Luis Caputo, logró mantener el superávit fiscal en el primer bimestre, pero en un contexto de siete meses consecutivos de caída en la recaudación. Desde el gobierno nacional, incluso, se presiona para que las provincias avancen en una baja generalizada del impuesto a los Ingresos Brutos, una medida que hoy parece descartada.
La alternativa sería un nuevo pacto fiscal, donde ambas partes asuman compromisos. Sin embargo, las experiencias pasadas no son alentadoras, ya que estos acuerdos solían suspenderse poco después de lanzarse. Los especialistas apuntan a que la solución real es una reforma fiscal integral y coordinada, un proceso que requiere tiempo en medio de la urgencia.
Mientras tanto, la pulseada política continúa. Los gobernadores utilizan la necesidad del oficialismo de conseguir aliados en el Congreso, y desde la Rosada se intenta presionar con el costo político de no apoyar al presidente Javier Milei. Un mandatario del norte analizó para Infotucumán: “Es una estrategia que ya conocemos. Hoy la gente empieza a sentir cansancio de un esfuerzo económico que no les da los resultados esperados”.
El caso testigo: la educación
La conflictividad docente es, para los propios gobiernos provinciales, la señal más clara del problema. “Que no haya clases nos golpea, pero lo que no hay es plata”, ironizó un gobernador, parafraseando al Presidente. Los reclamos más fuertes se registran en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Misiones, Salta, Río Negro, San Juan, Jujuy, La Rioja y Catamarca. En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio cerró la paritaria por decreto ante la falta de acuerdo.
En Tucumán, después de varias semanas de marcada tensión, el gobernador Osvaldo Jaldo logró consensuar un acuerdo. Casos similares se dieron en Chubut con Ignacio Torres y en Mendoza con Alfredo Cornejo, quienes consiguieron firmar sus paritarias.
Otro dato que refleja la urgencia es la situación de las cajas de jubilaciones provinciales no transferidas. Provincias como Entre Ríos, Córdoba, La Pampa, Chaco y Misiones están aceptando propuestas de pago de la Nación, aun sabiendo que los giros de la ANSES están muy por debajo de lo reclamado, solo para asegurar el flujo de fondos. La deuda acumulada, no obstante, sigue sin solución.
Un exfuncionario con experiencia en finanzas y en el trato con gobernadores advirtió: “Creer que los problemas de las provincias no van a incidir en la Nación es un error. Terminan afectando”. La solución, según su análisis, no es permitirles tomar más deuda, aunque esa ya sea una realidad para CABA, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, con otras 13 provincias enfrentando vencimientos este año.
El reciente viaje a Nueva York de 11 gobernadores junto a Milei, en el marco de la Argentina Week, tuvo una doble cara: mostrar el potencial productivo y sondear posibilidades de financiamiento. A su regreso, varios mandatarios aclararon que la buena sintonía del viaje no implica, “de ningún modo”, dejar de reclamar por los pendientes que tensan las cuentas públicas y la paz social en cada uno de sus territorios.