El punto que Newell's rescató sobre la hora y el envión que enciende la ilusión
Cuando todo parecía perdido en el clásico, un delantero apareció para cambiar la historia. Lo que hizo en el momento justo y cómo este punto puede marcar el rumbo de la Lepra...
Newell's rescató un empate agónico en el clásico y convirtió una tarde que pintaba para el golpe en un envión anímico clave para lo que viene. El punto llegó casi con el pitazo final, cuando la derrota parecía consumada y la chance de estirar una racha negativa volvía a golpear a los hinchas leprosos.
El propio Frank Kudelka admitió en conferencia de prensa que no fue la mejor producción del equipo en el campeonato, pero el valor del resultado trasciende lo futbolístico. Fue una bocanada de aire puro en un contexto adverso.
Una semana en emergencia
No fue sencillo preparar el partido: las principales armas ofensivas llegaron tocadas. Mazzantti jugó infiltrado y Cóccaro, con un cuadro gripal, estuvo en duda hasta horas antes del inicio. Un equipo que no tiene demasiado margen tuvo que apelar al sacrificio colectivo para no quedarse corto.
El coraje como bandera
La igualdad se construyó con la experiencia de Giannetti y Carrizo en la saga central, la seguridad de Reinatti bajo los tres palos y la actitud de un capitán como Regiardo, a quien le sobran años de entrega. Y otra vez apareció Cóccaro, ese delantero que crece en los partidos decisivos y demostró jerarquía cuando más complicado estaba el panorama.
Newell's va por más
El trabajo de Kudelka no pasa desapercibido: le dio competitividad y carácter a un club que venía carente de esos atributos. Newell's está de pie, pelea contra sus propias limitaciones y busca, de a poco, volver a ser ese equipo que peleaba campeonatos. Para eso eligió el camino correcto: un entrenador serio y jugadores que entienden los colores que defienden.