El quichua que casi nadie habla: la apuesta de tres santiagueños para que no se pierda
El 17º Encuentro de la Mesopotamia Santiagueña llega este jueves con más de 100 expositores y 50 stands. Pero el dato que casi nadie tiene en cuenta es el que más les preocupa a los organizadores: el quichua se enseña cada vez menos y ellos quieren meterlo en el aula. ¿Qué otras sorpresas guarda la región?
La Mesopotamia santiagueña busca dejar de ser la gran desconocida de la provincia. Este jueves, el Nodo Tecnológico será sede del 17º Encuentro de la Mesopotamia Santiagueña, una jornada que reunirá a más de 100 expositores y 50 stands con bibliotecas, escritores, artistas, grupos de teatro, academias de danzas, productores y artesanos.
Detrás de la organización está la Red de la Mesopotamia Santiagueña, cuyos integrantes Raúl Castillo, Norma Sayago y Oscar Alberto Sayago pasaron por Radio Panorama para contar por qué insisten en rescatar un patrimonio que, aseguran, ni los propios santiagueños terminan de conocer.
Un tesoro escondido que pocos ven
“Tratamos de sacar a la luz la riqueza cultural que tiene la Mesopotamia santiagueña, y que muchas veces el propio santiagueño no conoce. Buscamos generar un turismo diferencial en nuestra zona que también trae trabajo”, explicó Castillo durante la entrevista.
La iniciativa arrancó hace siete años y hoy suma el respaldo de las dos universidades, con las que la red firmó convenios. También articula con sectores de la cultura, la producción y el turismo.
Uno de los ejes que consideran impostergable es la lengua quichua. “Hay muchas cosas para sacar a la luz de la Mesopotamia, como la lengua quichua. Trabajamos con ese objetivo. Invitamos a que la gente conozca”, señalaron los referentes.
El río Salado, el epicentro que la historia olvidó
Los integrantes de la red también pusieron el foco en el pasado de la región. “Hace 200 años, la región más importante de la provincia era el río Salado, donde estaba el área económica más importante de la provincia”, recordaron.
Ese peso histórico es parte de lo que buscan revalorizar con una propuesta turística que se apoye en la geografía particular del área, el bilingüismo y las expresiones de la religiosidad popular.
El desafío de llevar el quichua al aula
Para preservar la lengua, los referentes plantearon que el trabajo debe empezar en la escuela. “Hay que empezar en el aula para que el maestro tome conciencia de que el quichua es una lengua y hay que aprenderla”, sostuvo uno de los integrantes de la red.
La idea es generar conciencia entre docentes y estudiantes para que el quichua deje de ser una reliquia y vuelva a circular.
Un encuentro con mirada solidaria
Además de las charlas y exposiciones, durante la jornada se desarrollará la campaña “Bigotes Blancos”, impulsada por la Fundación Banco de Alimentos Santiago del Estero. Los asistentes están invitados a colaborar con la donación de un litro de leche larga vida.