El quirófano que no cierra: cinco contagiados y dos muertos en un hospital de Mendoza
El brote de meningitis en Mendoza ya dejó dos muertos y un quinto contagio confirmado, y todos los afectados comparten algo que todavía no se pudo determinar. Lo que encontraron en el quirófano del Hospital Privado tiene en vilo a los especialistas.
Un brote de meningitis en Mendoza mantiene en vilo a las autoridades sanitarias: todos los pacientes afectados fueron operados en el mismo quirófano del Hospital Privado, el principal centro de atención de PAMI en la provincia, y todavía no se sabe qué objeto o insumo diseminó la bacteria.
El escenario, según confirmaron desde el Ministerio de Salud provincial, suma por estas horas un quinto contagio confirmado. A eso se le agregan dos pacientes adultos que murieron tras contraer el agente patógeno y otros dos infectados que evolucionan favorablemente.
En paralelo, los equipos epidemiológicos investigan las causas de dos decesos más. Si los análisis confirman la presencia de Serratia marcescens en esos cuerpos, el brote treparía a siete infectados y cuatro víctimas fatales.
Todos pasaron por la misma sala de operaciones
Cada una de las personas con contagio confirmado o bajo sospecha fue intervenida quirúrgicamente en el Hospital Privado. Por eso la pesquisa se concentra en el área de cirugía, donde ya se tomaron muestras y cultivos que los especialistas esperan analizar en las próximas horas.
La hipótesis más firme apunta a que la contaminación se produjo durante las operaciones. Desde la cartera sanitaria explicaron que los procedimientos fueron de distinto tipo —entre ellos, cirugías de fístula y una intervención traumatológica—, lo que refuerza la sospecha sobre algún elemento común del proceso quirúrgico.
“No todos los pacientes tenían el mismo tipo de intervención. Unas fueron cirugías de una fístula; otra fue traumatológica. Es por eso que podemos pensar en algún procedimiento común que hayan tenido al recibir anestesia o alguna infusión”, indicaron desde el Ministerio de Salud.
Los especialistas remarcaron que esta bacteria no se transmite por vía respiratoria, sino por contacto directo, y que suele estar asociada a la atención sanitaria. El origen podría estar en insumos o instrumentos compartidos en el quirófano, en fluidos contaminados —medicamentos, soluciones de infusión o anestésicas— o en algún otro “fómite”, es decir, un objeto o vector pasivo que haya entrado en contacto con los pacientes.
El quinto caso que reescribió la investigación
El último contagio confirmado no es posterior a las medidas de control: se trata de un paciente que había sido operado en el mismo quirófano en septiembre. Ese antecedente se incorporó hace poco a la pesquisa ampliada y los expertos todavía estudian qué vínculo tiene con el resto de los casos, todos intervenidos en octubre.
La directora general de Epidemiología de Mendoza, Andrea Falaschi, contó cómo se está trabajando: “Se ha hecho una inspección al quirófano buscando materiales que pudiesen estar contaminados; también se ha investigado todo lo que tienen los pacientes en común, y estamos manejando distintas hipótesis. Por ahora, el quirófano sigue cerrado”.
La funcionaria se mostró preocupada porque el episodio pone en jaque lo que se conoce como “quirófano seguro”, es decir, el conjunto de barreras sistémicas diseñadas para evitar situaciones de riesgo.
Revisión integral y posibles sanciones
Desde Salud confirmaron que todos los procedimientos hospitalarios serán revisados. “Vamos a ordenar y a hacer una mejora integral del proceso quirúrgico para evitar que esto se repita”, señalaron desde la cartera.
Cuando estén los resultados de la investigación, anticiparon, se aplicarán las medidas que correspondan, que podrían incluir sanciones y acciones judiciales.
El caso salió a la luz el miércoles pasado, cuando se detectó que dos pacientes que habían ingresado al Hospital Central —el principal efector de la provincia— presentaban meningitis por un “germen poco habitual” que ataca el sistema nervioso central. Como todas las meningitis son de notificación obligatoria, al comprobar que se trataba de la misma bacteria en ambas personas y que las dos habían sido operadas en octubre en el mismo centro médico, se puso en marcha la investigación.
“Nos pusimos en alerta; llamamos a las autoridades sanitarias, que estaban al tanto de la situación y habían cerrado el quirófano, el cual se mantiene cerrado hasta ahora, para investigar de qué se trata esta situación”, relató Falaschi.
El Ministerio de Salud trabaja junto con la Dirección de Fiscalización y Habilitaciones, el Departamento de Farmacias y la Dirección de Epidemiología, en el marco del programa provincial de Control de Infecciones, para determinar cómo llegó el germen a los pacientes.
Pese a la incertidumbre, la funcionaria dejó un mensaje optimista: “Por las características de la infección, que se da rápidamente en el postquirúrgico inmediato, pensamos que ya no vamos a tener más pacientes afectados”.