El reclamo de los vecinos dio resultado: así reforzaron la seguridad en dos puntos clave de Roca
¿Cansados de las motos y la inseguridad? Los vecinos reclamaron y la Policía respondió con un operativo especial. Conocé qué pasó en el Canalito y el Óvalo y los resultados del último procedimiento.
La presión de los vecinos finalmente tuvo eco. Tras los reiterados pedidos por la circulación de motos y la inseguridad, la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) salió a la calle durante el último fin de semana con un operativo especial en dos sectores muy concurridos de General Roca.
El despliegue se concentró en el paseo del Canalito y la plaza del Óvalo, en el barrio Quintu Panal. En ambos lugares, los efectivos realizaron recorridas constantes y controles dinámicos para disuadir cualquier hecho delictivo y, sobre todo, para responder a la demanda de los residentes que venían reclamando mayor presencia policial.
Según informó la Policía de Río Negro, el operativo estuvo enmarcado en las tareas dispuestas por la Unidad Regional Segunda. Los agentes no solo patrullaron la zona, sino que también llevaron a cabo tareas de identificación de personas y verificación de vehículos cuando las circunstancias lo ameritaban.
¿Qué pasó en el Canalito?
El paseo del Canalito es un punto de encuentro que durante ciertos horarios congrega a grupos de motociclistas. Por eso, la presencia de la BMA fue clave para evitar conflictos y garantizar la seguridad de los transeúntes. Los controles no fueron estáticos: se realizaron recorridas permanentes y se actuó de forma preventiva ante cualquier situación que pudiera alterar el orden.
En la plaza del Óvalo, la situación fue similar. Allí, los efectivos también se hicieron presentes durante el fin de semana para anticiparse a posibles disturbios y brindar tranquilidad a las familias que suelen utilizar ese espacio público.
El antecedente que encendió las alarmas
Este nuevo operativo no es un hecho aislado. Días atrás, los reclamos de los vecinos por la circulación de motos en la zona de calle Isidro Lobos e Irigoyen, entre avenida Roca y Buenos Aires, ya habían obligado a la Policía a intervenir.
En esa oportunidad, el procedimiento estuvo a cargo de la BMA y personal de la Unidad Regional II, con jurisdicción de la Comisaría 3°. Los resultados fueron contundentes: se controlaron 47 rodados, entre ellos 30 motos y 17 vehículos. Además, se identificó a las personas que circulaban por el lugar y se verificó la documentación de cada uno de los conductores.
Desde la fuerza habían anticipado que estos operativos se repetirían en otros puntos de la ciudad según las necesidades de cada zona. Y así fue: el fin de semana pasado, la BMA volvió a salir a la calle para reforzar la seguridad en el Canalito y el Óvalo.
La medida busca dar respuesta a un reclamo que venía creciendo entre los vecinos, cansados de la circulación imprudente de motos y de la sensación de inseguridad en los espacios públicos. Con estos operativos, la Policía intenta mostrar una presencia activa y disuasoria en los sectores más conflictivos de General Roca.