El reclutamiento de menores ya no ocurre en la calle: la advertencia de una fiscal federal en Jujuy
Una fiscal federal y una referente de Alameda se sentaron frente a abogados en Jujuy para hablar de trata. Lo que describieron sobre el reclutamiento de adolescentes no se parece en nada a lo que las familias imaginan.
La trata de personas mutó. Ya no se limita a captaciones cara a cara ni a traslados físicos: ahora también se gesta en un territorio que los adultos no ven, pero que los adolescentes dominan. Así lo plantearon la fiscal federal Lucía Orsetti y Gabriela Burgos, de la Fundación Alameda, durante una jornada de capacitación en el Colegio de Abogados de Jujuy.
El encuentro reunió a especialistas del ámbito judicial y de organizaciones civiles para analizar cómo cambiaron las bandas criminales dedicadas a la explotación de personas y qué herramientas existen para frenarlas.
Una frontera que en los papeles existe, pero en la vida real no
Orsetti, titular de la fiscalía federal con jurisdicción en Salta y Jujuy, fue directa: la intervención rápida es clave para proteger la vida y la integridad de las víctimas. Y aportó un dato que dimensiona el problema: el distrito concentra cerca del 7% de todas las causas por trata de personas que ingresan a nivel nacional, de acuerdo con informes de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX).
La funcionaria judicial señaló que, desde la pandemia, se disparó la producción de material de abuso sexual infantil y las captaciones mediante herramientas informáticas e inteligencia artificial. "Hemos tenido incrementos en todo el país de la pandemia a esta parte por cómo han cambiado nuestras relaciones con la virtualidad y el vertiginoso crecimiento de la inteligencia artificial. Se generan escenarios delictivos que antes no teníamos", afirmó.
Consultada por la porosidad de los límites con Bolivia, Chile y Paraguay, Orsetti reconoció las dificultades del terreno, pero remarcó que existen mesas de trabajo binacionales con fiscales de los países vecinos. "Tenemos un escenario territorial especialmente poroso. En muchos casos la frontera geopolítica es una ficción porque las comunidades viven, trabajan y comercian de un lado y del otro. Sin una vigilancia muy sofisticada es complejo, pero tenemos puntos focales y enlaces con fiscales bolivianos, chilenos y paraguayos para actuaciones rápidas", explicó.
La fiscal también apeló a la responsabilidad ciudadana: recordó que la Línea 145 es gratuita y anónima, y que quien denuncia no necesita reunir pruebas, solo dar el alerta.
El reclutamiento que los padres no ven
Gabriela Burgos, de la Fundación Alameda, puso el foco en la prevención primaria que la organización despliega en el territorio jujeño. Advirtió que faltan políticas públicas integrales para regular y promover el uso seguro de dispositivos móviles en la adolescencia.
Según Burgos, la virtualidad abre espacios donde las dinámicas de captación son casi imposibles de rastrear para los adultos. Por eso considera imprescindible capacitar a docentes, familias y alumnos, sobre todo en los municipios del interior.
"La capacitación tiene como objetivo volver a instalar en la agenda pública lo que acontece con la trata y su mutación total a las redes virtuales. Hoy el reclutamiento se da en un mundo intangible para el adulto, pero que para los chicos de 14 o 16 años es totalmente real. Desde la fundación buscamos concientizar a las familias y prevenir que los jóvenes caigan en las redes de estos mafiosos", expuso.
Además, adelantó que la fundación trabaja en un proyecto legislativo que presentará en la Cámara de Diputados de Jujuy. La propuesta busca crear un canal local de denuncias e intervención directa, activo las 24 horas, en coordinación con los fueros provinciales y federales.