El récord histórico de YPF que nadie esperaba: el EBITDA que cambia las reglas del juego
¿Qué hizo YPF para lograr semejante récord? El EBITDA más alto de su historia y un margen que no se veía hace 20 años. Los detalles que explican este hito.
YPF sorprendió al mercado con un hito sin precedentes: su EBITDA alcanzó los US$ 2.804 millones en el segundo trimestre, la cifra más alta jamás registrada en un período similar, con un margen del 43% que no se veía en dos décadas.
La petrolera de mayoría estatal informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que sus ganancias netas treparon un 150% interanual, hasta US$ 1.205 millones, impulsadas por el desarrollo de Vaca Muerta y una producción récord de shale.
¿Qué hay detrás de estos números?
Según el balance oficial, el resultado se explica por una mayor producción no convencional, un procesamiento histórico, la suba de precios internacionales y ventas estacionales de gas natural. Estos factores fueron parcialmente compensados por costos más altos en términos reales.
Las inversiones del período alcanzaron US$ 1.340 millones, de los cuales el 77% se destinó a operaciones no convencionales. El incremento respondió al devengamiento del bono por la adjudicación de cinco bloques para el proyecto Argentina LNG y a inversiones en La Angostura Sur y Norte.
Los ingresos y costos en detalle
Los ingresos netos sumaron US$ 6.574 millones, favorecidos por mayores precios locales e internacionales de combustibles, una demanda estacional fuerte de gasoil, gas natural, granos y harinas, y un procesamiento récord. La menor demanda local de nafta fue atenuada por mayores exportaciones.
Los costos operativos totalizaron US$ 1.468 millones, reflejando mayores costos reales en todos los segmentos. En el upstream, por mayor mantenimiento de pozos y aumento de la producción de gas; en midstream y downstream, por mayores costos logísticos asociados al incremento de ventas y exportaciones.
Las compras y variación de existencias fueron US$ 1.463 millones, con un aumento en compras por mayores precios de crudo a terceros, compras estacionales de productos agrícolas y más biodiésel. La variación de existencias fue positiva en US$ 178 millones por la mayor valuación de inventarios.
Otros resultados operativos netos arrojaron una pérdida de US$ 203 millones, principalmente por la desinversión de activos convencionales. Los resultados financieros netos fueron negativos en US$ 130 millones, aunque mejorando frente a la pérdida de US$ 327 millones del trimestre previo. El impuesto a las ganancias representó un cargo de US$ 593 millones.
Así, el resultado neto final fue una ganancia de US$ 1.205 millones, muy por encima de los US$ 409 millones del primer trimestre de 2026.
Vaca Muerta: el motor que no se detiene
Para el segundo semestre, YPF prevé acelerar las inversiones en shale dentro del plan 4×4, que prioriza la venta de activos no estratégicos para concentrarse en el no convencional. Su producción de shale promedió 213.000 barriles por día, el 80% del total de petróleo y un 47% más que el año anterior.
La meta es alcanzar los 250.000 barriles diarios a fin de 2026, con una aceleración proyectada en la segunda mitad del año. En mayo, la firma presentó el proyecto Loma La Lata Oil para el RIGI, con una inversión de US$ 25.000 millones en 15 años, la mayor iniciativa de exportación de petróleo del país.
El procesamiento en refinerías también marcó un récord de 351.000 barriles diarios, con una utilización del 104%, logrando un máximo histórico en producción de naftas y destilados medios, evitando importaciones y expandiendo exportaciones.
El flujo de caja libre fue positivo en US$ 824 millones, el tercero más alto de su historia. Si se excluyera el desembolso por la compra de activos de Equinor en Vaca Muerta, la generación de caja habría llegado a US$ 1.000 millones.