El recorrido de Pullaro por seis clubes de Santa Fe a un paso de los Juegos Suramericanos
Seis clubes de Santa Fe recibieron obras con fondos provinciales para los Juegos Suramericanos. Pullaro recorrió cada intervención y lanzó una promesa ambiciosa para la competencia.
El gobernador Maximiliano Pullaro inspeccionó las obras que la Provincia financió en seis clubes de la capital santafesina, a días del inicio de los Juegos Suramericanos Odesur. "Estos Juegos serán los mejores que se hayan organizado en una sede", aseguró durante la recorrida.
La visita comenzó en el Club de Niños Manuel Belgrano, donde se construyó una rampa, se cerró el perímetro y se modernizó el sistema eléctrico. Luego, en el Yacht Club Santa Fe, Pullaro observó la renovación de las dársenas, la instalación de servicios básicos y las mejoras de accesibilidad.
Un legado para la comunidad
La vocera provincial, Virginia Coudannes, remarcó que las intervenciones no solo apuntan a los Juegos, sino que dejan una herencia para las entidades. "Las obras de infraestructura permitirán encarar cada una de las disciplinas y deportes, pero también quedarán para la comunidad", señaló.
Además, puso el foco en el rol de los clubes: "Acompañamos a los directivos, pero también a la comunidad de cada uno de los clubes, porque son parte del legado y quienes lo generarán para los santafesinos y los argentinos".
Las obras en detalle
En el Club de Regatas Santa Fe se restauró la rampa principal, se puso en valor la sala de botes y la explanada de transición, se mejoraron los baños del salón social y se recuperó el frente costero. En el Club Náutico Azopardo, los trabajos se centraron en la Caleta Norte para facilitar el acceso de embarcaciones deportivas desde el río, además del cerramiento y techado del salón de usos múltiples.
En Náutico Sur se pusieron en valor la rampa de acceso a la caleta, se construyó infraestructura de apoyo, se renovaron instalaciones eléctricas y sanitarios, y se sumaron marinas para embarque y desembarque junto con mejoras de seguridad.
Finalmente, en El Quillá se construyeron una bajada de lanchas, vestuarios bajo la tribuna de la cancha de hockey y dos pasarelas metálicas con pivote vertical.