El refugio que desafió al frío extremo: 121 personas en un espacio pensado para 50

El frío extremo desbordó el refugio para personas en situación de calle en Neuquén. ¿Cómo lograron dar respuesta a una demanda que superó todas las previsiones?

· 4 min de lectura
El refugio que desafió al frío extremo: 121 personas en un espacio pensado para 50
El refugio que desafió al frío extremo: 121 personas en un espacio pensado para 50

La ola de frío polar que azotó Neuquén con temperaturas bajo cero, lluvia y nieve, puso al límite al parador nocturno para personas en situación de calle. La demanda superó todas las expectativas y obligó a ampliar la capacidad del lugar.

Mientras la ciudad amanecía cubierta de blanco y los más chicos disfrutaban de la nieve acumulada, en el refugio ubicado a la vera de la Ruta 7 cada cama ocupada significaba la diferencia entre dormir bajo techo o enfrentar un frío que muchos calificaron como "inhumano".

El espacio, impulsado por la secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos con el apoyo de organismos provinciales, iglesias y organizaciones sociales, vivió sus jornadas más críticas desde su apertura.

¿Cómo vivieron las noches más duras?

Jorgelina Novoa, del ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano, describió la situación a LM Neuquén: "Estos días fueron muy intensos, muy intensos. Tuvimos mucha cantidad de personas, tanto mujeres como hombres, adultos mayores y personas con discapacidad. Se ocupó el total de todas las camas".

Afuera, el viento y la lluvia castigaban sin piedad. Adentro, decenas de personas encontraban una cama caliente, una comida reconfortante, una ducha y un espacio protegido del mal tiempo.

Alejandro Riffos, voluntario de la organización Menos Bla Más Amor, contó una escena que lo marcó profundamente: una mujer mayor, mientras tomaba un té caliente, le dijo: "Decí que está esto. Imaginate si hoy estuviéramos durmiendo afuera con la nieve y la lluvia".

"Ellos celebraban que exista este espacio", aseguró Riffos, quien destacó el trabajo conjunto de la secretaría con organizaciones sociales, iglesias evangélicas y la Iglesia Católica.

De la frazada al refugio: un cambio radical

Antes de la apertura del parador, los voluntarios repartían comida caliente y frazadas, pero sabían que era solo un paliativo. "Antes les dábamos una frazada, pero era un parche. Nos íbamos preocupados porque sabíamos que esa persona iba a pasar frío igual", recordó Riffos.

Hace pocos días, vivió una situación que resume el impacto del refugio: "Vi a un chico acostado afuera de una iglesia. Lo desperté, hablamos y lo llevé al refugio. Para quienes trabajamos en la calle poder decirles 'venite a dormir acá' es una satisfacción enorme".

El refugio no solo ofrece alojamiento. Durante el día, distintos organismos provinciales realizan intervenciones para ayudar a los asistentes a iniciar un proceso de inclusión. Novoa explicó que, a través del programa Emplea Neuquén, se dictaron capacitaciones laborales: "Cinco jóvenes participaron y dos ya consiguieron trabajo".

Además, se otorgaron pasajes a quienes decidieron regresar a sus provincias de origen, como Comodoro Rivadavia, Buenos Aires, Jujuy y Tucumán.

Un límite que nadie imaginó

El padre Jorge "Chicho" Cloro, referente del dispositivo, reveló que el frío extremo llevó la ocupación a niveles impensados: "Llegamos a tener 121 personas cuando el refugio había sido pensado solamente para 50".

Para responder a esa demanda, se incorporaron catres y se ampliaron los espacios con globas. A pesar de la sobreocupación, el padre destacó que se garantizó una atención integral: "Reciben atención médica, odontológica, cena, duermen con calefacción, colchones, sábanas y mantas. Al menos pueden pasar un invierno un poquito más contentos".

Los desafíos que quedan pendientes

La experiencia también dejó al descubierto nuevas problemáticas. Cloro mencionó las dificultades de quienes trabajan durante el día y usan el refugio solo para dormir: "Muchos tienen que salir en las primeras combis y solamente contamos con un vehículo que hace el recorrido desde la Catedral. También tienen dificultades para dejar sus pertenencias".

Otro punto que preocupa es la convivencia entre perfiles muy distintos. "Hay personas que trabajan y están intentando salir adelante compartiendo espacio con otras que tienen graves problemas de salud mental y consumos problemáticos. Esa socialización a veces no resulta positiva y tendremos que pensar dispositivos diferentes en el futuro", consideró.

Para Cloro, la alta demanda refleja un fenómeno social creciente en Neuquén: "Mucha gente llega porque escucha que esta es la provincia del trabajo, por Vaca Muerta, por el superávit. Pero muchos no consiguen empleo porque no tienen la capacitación necesaria y terminan en situación de calle".

En ese sentido, sostuvo que las políticas públicas deben ir más allá de la asistencia invernal: "Hay que trabajar mucho más en prevención, tanto en las escuelas como en el mundo laboral. Si el Estado no está presente, toda esta vulnerabilidad va a seguir creciendo".

Más para leer

Incendio en plena nevada: tres heridos y un rescate que demandó maquinaria pesada
Sociedad
El temporal de nieve no da tregua: ¿qué pasos fronterizos siguen cerrados?
Sociedad
Despidieron a una empleada que cursaba un embarazo de seis semanas y la Justicia la amparó
Sociedad
Neuquén amplía su red de viviendas para adultos mayores: ¿qué incluyen los nuevos complejos?
Sociedad
Nieve y viento blanco: cortan la Ruta 43 y dejan aislado al norte neuquino
Sociedad
El techo de un histórico comercio colapsó en pleno centro y desató un operativo de emergencia
Sociedad