El regreso a clases en Santiago del Estero revela una preocupante realidad en los niños

¿Qué está pasando con los niños santiagueños en su regreso a la escuela? Una especialista local revela el impacto oculto de las vacaciones y da las claves para detectar a tiempo señales que todos los padres deberían conocer.

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El regreso a clases en Santiago del Estero revela una preocupante realidad en los niños

El inicio del ciclo lectivo en la provincia dejó al descubierto un fenómeno que preocupa a los especialistas. La fonoaudióloga Rocío Cejas analizó cómo las vacaciones de verano y la exposición excesiva a pantallas pueden generar desajustes en el desarrollo comunicativo, emocional y atencional de los más chicos al retomar la rutina escolar.

Un verano de encierro y pantallas

En Santiago del Estero, las altas temperaturas del verano suelen limitar las actividades al aire libre, llevando a que muchos niños pasen más tiempo dentro de sus casas. Este contexto propicia un aumento significativo en la exposición a dispositivos electrónicos. La profesional advierte que la combinación de baja interacción verbal, falta de rutinas y uso prolongado de pantallas puede influir negativamente en el comportamiento infantil.

Desde la Fonoaudiología, este período de regreso a las aulas se ve como una valiosa oportunidad. Permite detectar de manera temprana posibles dificultades y prevenir problemas futuros en el aprendizaje, antes de que impacten en la autoestima del niño.

El lenguaje se construye con interacción, no en soledad

Rocío Cejas remarca un principio fundamental: el lenguaje no se desarrolla de forma aislada. Requiere de una interacción constante con el entorno. Elementos como el intercambio verbal, el juego, las conversaciones familiares y la narración de experiencias son los pilares del desarrollo comunicativo.

El aula escolar es un entorno rico en estímulos. Ofrece interacción con pares, juegos en clase, desafíos cognitivos, práctica de atención sostenida y aprendizaje del respeto por los turnos de habla. Cuando estas experiencias disminuyen durante semanas, como ocurre en el receso estival, algunos niños pueden mostrar secuelas.

Estas se manifiestan como menor iniciativa para hablar, respuestas breves o poco elaboradas, dificultades para organizarse o cuadros de frustración dentro del salón de clases.

El lado oscuro de las pantallas

La evidencia científica es clara: el uso excesivo de pantallas, especialmente cuando reemplaza la interacción humana directa, representa un factor de riesgo. Puede afectar áreas críticas del desarrollo como el lenguaje expresivo, la comprensión auditiva, las funciones ejecutivas (atención, memoria, planificación), la autorregulación emocional y las habilidades sociales.

La fonoaudióloga explica que el problema central no es solo la cantidad de horas frente a una tablet o celular, sino todo lo que ese tiempo desplaza. Se dejan de lado experiencias vitales como la lectura compartida, el juego simbólico, las conversaciones en familia, las experiencias sociales reales y el movimiento libre.

Enfatiza que, especialmente en edades tempranas, ningún contenido digital o aplicación puede suplir la riqueza de la interacción cara a cara, con sus miradas, gestos y turnos comunicativos naturales.

¿Cuándo hay que encender las alarmas?

Es normal que en las primeras semanas los niños se muestren más inquietos o desorganizados. La señal de alerta se enciende cuando estas dificultades persisten por más de un mes o comienzan a interferir directamente con el proceso de aprendizaje.

Existen señales concretas que docentes y familias pueden observar. Entre ellas se encuentran: que el niño no responda a su nombre de manera consistente, que no siga consignas simples, ausencia de juego simbólico, un lenguaje poco inteligible para su edad, conductas desreguladas frecuentes, vocabulario limitado y dificultades en los inicios de la lectoescritura.

La familia como pilar fundamental

En esta etapa de transición, el rol de las familias es crucial. Su observación atenta y acompañamiento son clave para ayudar a los niños a reajustarse a la rutina. Con el apoyo adecuado, muchos de los desajustes post-vacacionales suelen revertirse en un plazo corto.

Para la fonoaudióloga Rocío Cejas, la vuelta a clases no es solo un reinicio académico. En comunidades con fuertes vínculos como Santiago del Estero, se convierte en una oportunidad para fortalecer el desarrollo integral de los niños, a través de la comunicación, el juego compartido y el acompañamiento cercano, herramientas esenciales para un crecimiento saludable.

Rocío Cejas - FonoaudiólogaRocío Cejas – Fonoaudióloga

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