El regreso de Ferraresi: ahora asesora en Avellaneda mientras sueña con la Gobernación
Ferraresi vuelve a Avellaneda como asesor municipal mientras suena como candidato a gobernador. ¿Cuánto cobrará y qué implica este movimiento?
El ex intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, sorprendió a todos al volver al ruedo municipal como jefe de Asesoramiento Institucional, un cargo que lo posiciona cerca del poder y que despierta suspicacias en el peronismo.
Ferraresi es una de las piezas clave en la estrategia de Axel Kicillof para su sucesión. Junto a Julio Alak, Carlos Bianco, Gabriel Katopodis y Andrés Larroque, conforma el grupo de los cinco dirigentes que buscan mantener el control de la provincia en medio de una interna peronista que no da tregua.
Los llamados "mosqueteros" del Movimiento Derecho al Futuro ya recorren el territorio bonaerense, se reúnen con referentes y, aunque no lo dicen abiertamente, dejan entrever sus aspiraciones a competir por el sillón de Dardo Rocha.
¿Por qué renunció a la intendencia?
Ferraresi tomó una decisión contundente para tener las manos libres en su campaña: renunció a su cargo de intendente, que dejó en manos de su esposa, Magdalena Sierra. Pero el terruño tira, o quizás la gestión, y ahora pegó la vuelta al pago.
Según el decreto, Ferraresi asumió como jefe de Asesoramiento Institucional del municipio, un puesto con amplias facultades e incidencia directa sobre el Ejecutivo comunal. Responderá directamente a Sierra y su área tendrá como objetivo "la formulación, coordinación y asistencia técnica a las áreas ejecutivas en el análisis, diseño y seguimiento de políticas, programas y proyectos de gestión institucional, promoviendo la mejora continua de los procesos y la optimización de recursos".
¿Cuánto cobrará?
El rumor sobre su sueldo ya corre en los pasillos del peronismo. Fuentes partidarias aseguran que "un secretario cobra 7,5 millones. Él está por encima de ellos. Sumado a la antigüedad y otros ítems, debe andar entre 12 y 13 millones de pesos".
Desde el entorno de Ferraresi insisten en que esta vuelta no significa abandonar la carrera por la Gobernación. Pero la movida, al menos, no deja de llamar la atención.