El regreso de Lapera: del club de barrio a la élite del vóley brasileño
El entrerriano vuelve a Brasil para jugar en Juiz de Fora. ¿Qué lo motivó a dejar todo y cruzar la frontera? Conocé los detalles de su nuevo desafío.
El entrerriano Gonzalo Lapera vuelve a Brasil con un objetivo claro: consolidarse en una de las ligas más competitivas del mundo. Tras su paso por Tucumán de Gimnasia y Uruguay, el voleibolista se sumó a Juiz de Fora, donde disputará el torneo Mineiro y luego la Liga B.
“Hace tres semanas que llegué acá. Empezamos muy temprano los entrenamientos. Yo ya había jugado acá la Liga C. Habíamos ascendido, habíamos salido campeón y la gente se volvió a comunicar conmigo para poder jugar la Liga 2. Yo en ese momento no me había podido quedar, así que este año decidí volver ya con más ganas y más ánimo para sumar al equipo”, contó Lapera durante la entrevista.
¿Qué significa jugar en Juiz de Fora?
El equipo de la ciudad homónima, ubicada en el estado de Minas Gerais, ya es conocido para el argentino. “Cuando estuve la última vez, la verdad que un equipo muy profesional, muy buena gente, así que eso fue una de las cosas que me dieron ganas de volver. Estoy muy cómodo acá y de a poquito empezando a entrenar”, explicó.
La temporada arrancará con el torneo estadual Mineiro, donde se enfrentará a equipos de la Superliga A, la máxima categoría brasileña. “Es un torneo que empieza ahora. Al principio jugás contra equipos de Superliga A, son equipos de primer nivel”, señaló. Este será un banco de pruebas ideal para el objetivo principal: la Liga B, la segunda división del vóley local.
“Brasil es una de las mejores ligas que existe en el mundo a nivel del vóley. Lo que yo vengo a jugar es la Liga B, que sería la segunda, pero siempre al principio uno juega el estadual y se cruza con equipos de esa magnitud”, afirmó.
El rol de referente en un plantel joven
En Juiz de Fora, Lapera será el único extranjero y compartirá equipo con jóvenes de 18 y 19 años, muchos de ellos provenientes de Sada Cruzeiro, uno de los clubes más importantes del país. El argentino asume con naturalidad su papel de veterano.
“A mí me toca ser uno de los más grandes y estar medio en la experiencia y aportarle mucho más al equipo”, sostuvo. Su llegada se dio después de una temporada que él mismo calificó como muy positiva, en la que con Tucumán de Gimnasia estuvo cerca de la final.
“Los últimos meses que estuve en Tucumán me sentí muy bien y a partir de los playoffs yo sentí que estaba a un buen nivel, que me sentía fuerte en mi posición”, recordó. Esa confianza fue clave para aceptar la propuesta brasileña.
“Cuando me llamaron de Brasil, yo pensé: ‘Terminé bien, ¿por qué no jugar a un alto nivel otra vez?’ y, más que nada, volver a Brasil, donde hay muchos jugadores y hay mucho nivel”, expresó.
Adaptación y una temporada exigente
La adaptación no es solo deportiva. Lapera reconoce que el idioma sigue siendo un desafío, sobre todo con acentos distintos. “Yo hablaba con mis compañeros. Me cuesta más hablar con gente que no conozco o que tiene otro acento”, contó. Encontró un aliado en Natán, un brasileño que jugó en Argentina, con quien practica y aprende palabras nuevas.
La competencia oficial comenzará en noviembre, los playoffs están previstos para marzo y las finales podrían extenderse hasta mediados de abril. Antes, el equipo atraviesa una etapa de preparación física intensa.
La distancia también pesa. Con residencia en Crespo, Lapera extraña a su familia, su novia y sus sobrinos, pero entiende que es parte del camino. “Siempre se extraña, pero uno está acostumbrado a estar fuera de su casa”, manifestó. Y reflexionó: “Por ahí suena muy frío, pero es lo que a uno le gusta y es lo que uno quiere. Por eso uno aguanta tanto tiempo estando afuera”.