El regreso de los clásicos: por qué Family, Sega y Mortal Kombat vuelven a enganchar a todas las edades
¿Por qué los videojuegos retro vuelven a conquistar a todas las generaciones? La nostalgia, la tecnología y el interés de los más jóvenes explican el fenómeno.
La nostalgia, la tecnología y una nueva generación curiosa están detrás del renacer de los videojuegos retro. Los clásicos que marcaron a los años 80, 90 y 2000 vuelven a estar en el centro de la escena, y no solo para los que crecieron con ellos.
El diseñador jujeño Pedro Ortiz, presidente de la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos, analizó el fenómeno en diálogo con TodoJujuy. Según su mirada, el interés por las consolas antiguas creció de manera notable, tanto en formato físico como digital.
La nostalgia como motor de compra
Quienes fueron niños o adolescentes en la época dorada de Family y Sega hoy tienen entre 30 y 40 años. Esa generación, que vio nacer el mundo gamer tal como se lo conoce, ahora tiene poder adquisitivo para volver a vivir esos momentos.
“La generación que vivió esa época del surgimiento, del nacimiento del mundo gamer como tal, es la gente que hoy puede comprar y volver a vivir eso desde la nostalgia”, señaló Ortiz.
El coleccionismo siempre existió, pero el especialista remarca que ya no es un nicho reducido. Ahora, el interés se amplió a un público mucho más masivo.
La tecnología, aliada inesperada
Paradojalmente, los avances actuales facilitan el acceso a títulos de hace décadas. Emuladores, consolas portátiles y hasta los celulares permiten jugar clásicos sin necesidad del hardware original.
“Sin la tecnología actual tampoco podríamos estar teniendo tanto acceso a los juegos retro como tenemos ahora”, explicó Ortiz. Las remasterizaciones y reediciones de la industria también aportan a este resurgimiento.
Los jóvenes también se suman
El dato más llamativo es que los más chicos se interesan por juegos que salieron antes de que nacieran. Esto genera un puente intergeneracional único: abuelos, padres e hijos comparten un mismo título, cada uno desde su experiencia.
“Los propios jóvenes se están interesando por lo retro”, destacó el especialista. Este comportamiento, según Ortiz, excede a los videojuegos y se ve también en cámaras fotográficas, vinilos y otros objetos tecnológicos.
Es una búsqueda por “volver un poco a lo analógico o a lo similar a lo analógico ante una invasión tan grande de lo digital”, explicó. Así, los clásicos se convierten en un punto de encuentro entre generaciones que, de otra forma, difícilmente compartirían una misma pantalla.