El regreso de Milei: entre la sombra de Cerimedo y las grietas que expone la economía
Milei vuelve a la Rosada tras semanas de encierro, pero el escenario es tenso: la detención de Cerimedo reaviva rencillas internas y la economía no da señales de mejora. ¿Podrá el Presidente sostener su relato?
El Presidente volvió a la actividad tras nueve días de encierro en Olivos, pero el escenario que encontró es un polvorín. La detención de Fernando Cerimedo, su asesor digital clave, sacudió los cimientos de la Casa Rosada y reavivó viejas disputas internas que ahora se mezclan con la preocupación por una economía que no termina de arrancar.
El caso Cerimedo: una bomba que estalla en pleno gobierno
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en Balcarce 50. Fernando Cerimedo, fundador de La Derecha Diario y artífice de la comunicación digital que llevó a Milei a la presidencia, fue detenido. Hasta fines de 2024, Cerimedo se movía por la Rosada con la soltura de quien conoce cada rincón, siempre con su inseparable bolso negro.
Su vínculo con el oficialismo se quebró cuando estalló la causa ANDIS. Desde entonces, el asesor desapareció del mapa gubernamental, aunque siguió apoyando al Gobierno desde sus plataformas. Pero su caída destapó una caja de Pandora.
En el círculo de Santiago Caputo no ocultan su satisfacción: los audios de Diego Spagnuolo que salieron a la luz, y que los señalaban como responsables de la filtración, ahora parecen tener otro autor. Nadia Beller, la exnovia de Cerimedo baleada en Bolivia, declaró que fue él quien grabó esas conversaciones, tal como reveló El Destape hace un año.
Silencio en la Rosada y un presidente que reaparece
En el Gobierno la consigna es clara: no hablar del tema. Pero saben que es insostenible. Ya les tocó a Pablo Quirno y Diego Santilli responder en el Council de las Américas, y Milei no podrá esquivar el tema por mucho tiempo. Su larga relación con el 'rey de los trolls' libertarios necesita explicaciones.
Mientras tanto, el Presidente rompe su aislamiento. No pisaba la Casa Rosada desde el 30 de julio, cuando grabó la cadena nacional sobre la reforma del BCRA. Todo agosto pasó sin que lo vieran por Balcarce 50, y su última reunión con el gabinete completo fue el 9 de julio, después del Tedeum. Más de un mes y medio de distancia.
La economía, el otro frente de batalla
En ese lapso, el malestar interno creció. La caída de la Ley de Tierras y las chispas con Federico Sturzenegger son solo la punta del iceberg. La pregunta que ronda en los pasillos oficiales es si la crisis es política o económica.
Y los dedos apuntan a Luis Caputo. El ministro de Economía intenta desviar la atención pidiendo acuerdos políticos, pero se le escapó hace días que la reactivación tarda en llegar. La microeconomía está estancada, y eso se nota.
Milei, con su bastón de mariscal, salió el jueves a arengar a un gabinete que no ve desde hace 43 días. 'No hay desempleo', 'hay consumo récord', 'bajó la pobreza', 'no cae el salario', 'la inflación es cero'. Sin embargo, ese relato cada vez convence menos, incluso entre los propios libertarios.