El regreso de Patricia Sosa a La Pampa: su confesión más íntima antes de subir al escenario
Patricia Sosa vuelve a Santa Rosa con un show íntimo y una confesión que nadie esperaba: ¿qué dijo sobre su hija y su lucha en el mundo del rock?
La reconocida cantante argentina Patricia Sosa vuelve a Santa Rosa este viernes para ofrecer un show íntimo en el Aula Magna de la UNLPam. Antes de su presentación, la artista dialogó con LA ARENA y dejó frases que prometen emocionar a sus seguidores.
“Necesito ayudar a hacer la resistencia”, confesó Sosa, adelantando que su espectáculo buscará ser una pausa en la vorágine cotidiana.
El concierto, previsto para las 21 horas, forma parte de una gira que la llevará por varias ciudades del sur bonaerense y la Patagonia, como Trenque Lauquen, Tres Arroyos, Carmen de Patagones, Trelew, Puerto Madryn y Neuquén. Las entradas ya están disponibles a través de Ancla Teatro.
Una experiencia más allá de la música
“Quiero que este espectáculo sea una experiencia más allá de un recital. Me gusta mucho que la gente pueda poner el pie en el freno en un momento que todo es rápido, todo es inmediato”, sostuvo la artista, visiblemente comprometida con su propuesta.
Y agregó: “Necesito dejar marca, ayudar a hacer la resistencia, porque todo esto de la velocidad me tiene mal, no me gusta”.
Su hija, su gran compañera de ruta
En esta gira, Patricia no estará sola: la acompañará su hija Marta Mediavilla, fruto de su relación con el productor Oscar Mediavilla. Marta se sumó al equipo de coros hace dos años, tras una urgencia en un show en el Luna Park.
“Marta cantó conmigo cuando tenía 16 años y yo me la pasaba dada vuelta mirando si tenía bien puesta la tarima, el micrófono, si tenía la luz, si había algún bicho... y me di cuenta que era mamá antes que artista”, recordó Sosa con emoción.
“Un día hará 2 años, yo tenía que hacer un Luna Park y se me fue la chica de coro y no tenía tiempo para ensayar y le rogué que viniera. Tengo la dicha que se quedó y cambiaron los roles. Ahora ella se fija si tengo bien la tarima, si la iluminación me está dando bien, si tengo el tecito que a mí me gusta. Y me encanta que me cuide, me dejo cuidar”, confesó.
La ruta, su lugar en el mundo
Mientras promociona su nuevo disco, que graba desde marzo, Patricia asegura que su hábitat natural es la carretera. “La verdad, no es mi lugar preferido. A mí me gusta la ruta, yo soy rutera”, afirmó.
“Estás en el mundo que elegiste y te encontrás con tus músicos, con tus técnicos, con toda la gente que hace tantos años que girás y te vas de viaje regresados. Y después llegás a cada lugar, te reciben con tanto cariño. Empieza el armado, ves cómo empieza a sonar... es muy hermosa la gira, más lindo que cualquier cosa”, expresó.
Los inicios: del coro a La Torre
Patricia Sosa comenzó su carrera a los cinco años, cantando en el coro del Sagrado Corazón de Jesús. En el secundario formó un grupo de folclore y gracias a su amiga Alicia conoció a Oscar Mediavilla, quien era músico de rock.
“Me enamoré y por hacer cosas con él empecé haciéndole coros a su banda y después le quité el puesto al cantante (risas)”, recordó entre risas. Así nació La Torre, grupo con el que logró destacarse en la escena nacional.
“Armamos un grupo donde cantábamos canciones en inglés y amenizábamos matinés de viajes de egresados, sacábamos un poco de plata para vivir y estábamos contentos, pero componíamos y guardábamos hasta que un día dijimos, ‘ey, estas canciones las tenemos que cantar’ y así empezó La Torre”, relató.
Mujer en el rock: una lucha constante
Ser la voz femenina de una banda de rock en los años 80 no fue sencillo. Patricia recordó episodios de machismo que debió enfrentar, como cuando un hombre intentó tirarla al público en un festival.
“Era algo rarísimo. Fue muy difícil, pero yo ni siquiera conocía el concepto de machismo. No estaba instalado. Subirme a un escenario multitudinario, como fue Obras, subir y que un tipo me agarre de los brazos y me diga, ‘nena, las minitas de los músicos abajo’, y me tiraron al público”, contó.
“Tuve que reventar más de un tobillo para hacerme valer y tuve que adoptar una personalidad que no es la mía. Y eso me hizo sufrir porque me convertí en la mina difícil para trabajar. Y no es que era difícil, me estaba abriendo camino”, explicó.
“Un día fui mamá y me di cuenta que podía enfrentar a ese mundo y a otros mundos más, a cualquiera que se me pusiera enfrente. Y ahí fue cuando decidí largarme como solista”, agregó.
Desde los 90, Patricia Sosa lleva grabados una decena de discos como solista. “Me convertí en una artista popular, pero no me considero una baladista, me considero una cantante de rock que canta lo que se le da la gana. Así de simple”, finalizó.