El regreso de “Pequeño J”: el acusado del triple crimen de Florencio Varela que volvió al país
Tras meses de gestiones y una fuga internacional, uno de los acusados del triple crimen de Florencio Varela ya está de regreso. ¿Qué pasará con la investigación?
El acusado conocido como “Pequeño J” ya está en Argentina tras ser extraditado desde Perú, donde permanecía detenido en el penal de Nuevo Imperial, en Cañete. Su llegada se concretó luego de meses de gestiones judiciales y coordinación internacional.
Es uno de los principales acusados por el asesinato de las tres jóvenes Lara Gutiérrez, de 15 años, y de Brenda del Castillo y Morena Verdi, ambas de 20, ocurridos en septiembre de 2025 en Florencio Varela.
La Policía Federal Argentina (PFA), a través de su División Fugitivos y Extradiciones, condujo el operativo de extradición que se concretó el lunes 4 de mayo por la tarde en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Una vez en suelo argentino, quedó bajo custodia policial hasta el martes, cuando deberá prestar declaración indagatoria ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, conducido por el juez Jorge Ernesto Rodríguez.
¿Qué se investiga en la causa?
El expediente investiga un triple homicidio agravado precedido de secuestro coactivo, cometido en el marco de una represalia narco con al menos once personas imputadas. La hipótesis central sostiene que existió una actuación coordinada para captar, retener, torturar y matar a las tres víctimas.
“Pequeño J” enfrenta cargos por homicidio agravado por premeditación, ensañamiento, alevosía y violencia de género. Se lo considera parte de un plan criminal diseñado para recuperar droga que habría sido sustraída a una organización narco. Ese engranaje habría detonado el triple homicidio.
La fuga y captura en Perú
Tras el triple crimen, Valverde escapó del conurbano bonaerense y permaneció prófugo durante más de diez días, hasta que fue localizado y detenido en Pucusana, al sur de Lima, luego de un operativo internacional.
La extradición fue requerida por la Justicia argentina en septiembre, pero el acusado rechazó entregarse voluntariamente, lo que dio inicio al proceso formal en territorio peruano.
Las autoridades aclararon que aún existen otros participantes que no fueron plenamente identificados, lo que mantiene abierta la investigación más allá de la nómina actual de imputados.
