El regreso que nadie esperaba: un riojano volvió a un Mundial de BMX después de 20 años
Fabricio Maturano sorprendió a todos al volver a un Mundial de BMX tras 20 años. ¿Cómo logró prepararse en secreto? ¿Qué papel jugó su hijo en esta hazaña?
Después de dos décadas, Fabricio Maturano volvió a pisar una pista mundialista de BMX y se convirtió en la gran sorpresa del certamen. El referente riojano rompió el silencio y contó los secretos de una preparación que mantuvo en las sombras.
El rider visitó los estudios de Medios Provincia y reveló cómo tomó la decisión de inscribirse en el Campeonato Mundial de BMX, un torneo que no disputaba desde hacía 20 años. La clave estuvo en un cambio de cronograma: este año, las categorías profesionales corrieron antes de lo habitual, lo que le abrió una puerta inesperada.
“Vengo yendo al Mundial hace muchos años para acompañar a mi hijo y colaborar con la Selección Argentina. Cuando vi que me daban los tiempos y que me sentía bien físicamente, pensé: ¿por qué no intentarlo?”, confesó Maturano, que no dudó en aceptar el desafío.
El entrenamiento secreto
La noticia tomó por sorpresa a todos, pero lo que pocos sabían es que Maturano había estado entrenando a escondidas durante meses. “No le conté a nadie porque tampoco quería generar expectativas. Pero la verdad es que hubo días en los que entrenaba hasta tres turnos porque sabía a dónde me iba a exponer”, reveló el deportista.
La preparación fue intensa y rigurosa, con un objetivo claro: llegar en óptimas condiciones a la cita mundialista. El riojano sabía que no sería fácil competir contra rivales más jóvenes, pero su experiencia y su pasión por el BMX lo impulsaron a intentarlo.
El apoyo incondicional de su hijo
Antes de hacer pública su decisión, Maturano buscó el consejo de su hijo Tomás, con quien comparte una relación muy especial dentro y fuera de las pistas. “Siempre necesito la opinión de él porque prácticamente es mi otra parte. Le pregunté qué pensaba y me dijo que me daban los tiempos, que él corría primero y que después podía enfocarme en mi carrera. Me dijo que me mandara”, recordó emocionado.
Con el respaldo de su familia y una preparación impecable, Fabricio Maturano volvió a representar a La Rioja en el máximo escenario del BMX mundial. Su regreso no solo es un logro personal, sino también un ejemplo de perseverancia y amor por el deporte que sin duda inspirará a las nuevas generaciones de riders riojanos.