El remisero detenido por la agresión a Katz espera una definición que lo dejaría en la calle
La causa parecía encaminada a mantenerlo tras las rejas, pero el remisero acusado de agredir a Miguel Katz tiene una chance concreta de volver a su casa este jueves. Qué condición debe cumplir y por qué su situación procesal no cambia.
La situación del remisero de 54 años detenido por la agresión al comerciante Miguel Katz podría cambiar este jueves, cuando el imputado se presente ante la Justicia. Según el expediente, no se le dictaría la prisión preventiva y, en ese escenario, quedaría en condiciones de dejar la cárcel tras abonar una caución real.
La caución real es la garantía económica que fija el tribunal para que un imputado continúe el proceso en libertad. Si se concreta, J. P. regresaría a su domicilio mientras la investigación sigue su curso.
Qué cambia y qué no con la posible liberación
La salida de la detención no modificaría el estado procesal del acusado: continuará imputado por lesiones graves. La medida tampoco implica que la causa se cierre ni que el remisero quede desvinculado del expediente.
J. P. está alojado en dependencias policiales desde la noche del lunes 19 de octubre. Ese día, a media mañana, Katz le reclamó porque su vehículo obstruía el acceso al garaje de la distribuidora Alka, ubicada en Arturo Illia al 500. En medio de la discusión, el remisero lo empujó y el hombre de 71 años cayó y golpeó la cabeza contra la vereda.
La imputación y el pedido de la defensa
Dos días después del hecho, la fiscal de Investigación Penal N° 10, Lilian Beatriz Irala, lo imputó por lesiones graves y resolvió que permaneciera detenido al menos diez días, a la espera de la evolución de la víctima. El defensor Marcelo Fernández había solicitado que cumpliera la detención en su casa.
Katz sigue internado en estado crítico. Su salud será clave para el rumbo del expediente: si la víctima falleciera, la calificación del hecho podría cambiar.
En paralelo, la Fiscalía continúa reuniendo pruebas para reconstruir lo sucedido. Entre las diligencias pendientes figuran los registros de las cámaras de seguridad de la zona, además del video que ya muestra parcialmente el momento del empujón.