El retoño del pino de San Martín se muere en plena plaza y nadie lo detiene
Un pino piñonero traído en 1941, con una placa que ya no está y un pasado que lo emparenta con la batalla de San Lorenzo, se apaga en un cantero de la plaza San Martín. Los especialistas fueron tajantes sobre su estado.
En plena plaza San Martín, a metros del monumento que recuerda al Libertador, un árbol que carga con más de dos siglos de historia se apaga sin que nadie lo frene: el retoño del pino bajo cuya sombra San Martín redactó el parte de la batalla de San Lorenzo. Vecinos y especialistas denuncian el abandono del ejemplar, que hoy muestra su copa casi sin follaje.
El diagnóstico es duro. “Está casi muerto”, definió una ingeniera forestal e investigadora de la UNLP que se topó con el cuadro en los últimos días. Desde el Foro en Defensa del Árbol fueron todavía más crudos: “Diría que está seco. Ocurrió luego de la finalización de la remodelación de la plaza”. La entidad calificó la situación de “gravísima” por el peso histórico del árbol.
Un pino piñonero con historia propia
Se trata de un pino piñonero (Pinus pinea) que fue traído en 1941 por dirigentes del club Universitario, entre ellos Anselmo Marini, quien más tarde sería gobernador bonaerense entre 1963 y 1966. Desde su trasplante ocupa un cantero circular a metros de la calle 50, en el mismo predio donde permanece hoy, inclinado.
Al pie del ejemplar había una placa que lo identificaba: “Retoño del Pino de San Lorenzo: Dios le dio vida, San Martín historia”. Esa placa desapareció hace varios años y nunca volvió.
Según el relato de los especialistas, el árbol quedó debilitado por plagas y por podas sucesivas que le fueron quitando las ramas inferiores. Con ellas se perdió también parte del equilibrio vertical que lo sostenía.
Reclamos que no tuvieron respuesta
No es la primera vez que se advierte sobre el estado del retoño. Ingenieros forestales y otros especialistas vienen sugiriendo desde hace tiempo medidas para garantizar su sobrevida. El último y más fuerte reclamo se formuló en febrero de 2015 y lo firmaron la fundación Biosfera, la Biblioteca Euforión, la Universidad Popular Alejandro Korn (UPAK), el club Universitario, la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados, el Centro de Residentes Riojanos, la Asociación Cultural Sanmartiniana, el Centro de Fomento General San Martín y el Instituto Belgraniano, entre otras entidades.
La sombra que escribió la historia
El 3 de febrero de 1813, las fuerzas españolas que intentaban tomar el Convento de San Carlos Borromeo, en la localidad santafesina de San Lorenzo, fueron repelidas y derrotadas por los granaderos al mando de San Martín. La batalla se libró a orillas del Paraná.
Tras el combate, el prócer correntino se protegió con la sombra de un pino para dictarle al teniente Mariano Necochea el parte en el que comunicaba al Superior Gobierno la buena nueva: “Seguramente el valor e intrepidez de mis granaderos hubieran terminado en este día de un solo golpe las invasiones de los enemigos en las costas del Paraná, si la proximidad de las bajadas no hubiera protegido su fuga, pero me arrojo a pronosticar sin temor que este escarmiento será un principio para que los enemigos no vuelvan a inquietar a estos pacíficos moradores”.
Aquel pino de San Lorenzo dejó descendencia. Uno de sus retoños, el que hoy se inclina en la plaza platense, es el que se está secando sin que las advertencias hayan alcanzado para salvarlo.