El revés judicial que complica a los decanos y respira Parmetler: la Cámara anuló la medida
¿Se acabó el intento de los decanos por controlar al rector? La Cámara Federal anuló la medida que obligaba a convocar al Consejo Superior y dejó un mensaje contundente sobre los límites de la Justicia en la UNaF.
La Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia dio un golpe de timón en la causa que involucra a la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) y a su rector, Augusto César Parmetler. El tribunal dejó sin efecto la medida que había ordenado convocar al Consejo Superior en un plazo de 48 horas, un fallo que los decanos impulsaron y que ahora quedó en la nada.
La decisión, conocida ayer, revierte la resolución del juez federal Pablo Morán del 3 de julio, que había hecho lugar a la presentación de los decanos María Rosa Sanabria, Carlos Aníbal Martínez y Alfredo Rafael Olmedo. Ellos buscaban que el cuerpo deliberativo tratara la situación institucional y procesal del rector, pero la Cámara consideró que no había motivos de peso para semejante intervención judicial.
¿Por qué la Cámara le dio la espalda a los decanos?
El tribunal analizó los requisitos que exige una medida autosatisfactiva, una herramienta excepcional que resuelve el conflicto sin necesidad de un juicio largo. Los jueces fueron contundentes: no se acreditó “una fuerte probabilidad del derecho invocado” ni una urgencia real que justificara semejante paso.
Según el fallo, los decanos no cumplieron con el respaldo necesario según el Estatuto y el reglamento interno de la UNaF. Para que una convocatoria extraordinaria prospere, cuando la impulsan miembros del Consejo Superior, debe contar con el apoyo de la mitad más uno de sus integrantes. Y eso no ocurrió.
“Esa circunstancia descarta la fuerte probabilidad de que el planteo formulado por los actores sea atendible”, remarcaron los camaristas, dejando en claro que el pedido se cayó por su propio peso.
La urgencia que no fue
El otro punto clave fue la supuesta urgencia que esgrimieron los demandantes. La Cámara recordó que el 18 de junio el propio tribunal había revocado el procesamiento que pesaba sobre Parmetler en la causa por presuntos nombramientos irregulares. Esa resolución, de público conocimiento, echaba por tierra el argumento de una situación sorpresiva o excepcional.
Los jueces entendieron que no había riesgo de un perjuicio irreparable si la Justicia no actuaba de inmediato. Por eso, la medida autosatisfactiva no tenía razón de ser.
Con esta revocatoria, el rector respira aliviado, al menos por ahora. La autonomía universitaria y las normas internas de la UNaF salieron airosas, tal como lo planteó la propia casa de estudios en su apelación. El caso sigue su curso, pero el mensaje de la Cámara es claro: la Justicia no puede pasar por encima de los procedimientos universitarios sin motivos contundentes.