Se llevó el premio de 200 mil pesos en el concurso del reviro, pero no fue un barrio de Montecarlo el que se quedó con el primer puesto. Y la corona tampoco quedó en casa.
La Escuela Normal Superior N° 2 volvió a ser el corazón de Montecarlo. Allí, el sábado 7 de noviembre, se celebró la 38° edición de la Fiesta del Reviro y la Cultura Popular, una cita que reunió a cientos de vecinos y visitantes en una noche de tradición, música y encuentro.
El evento ya lleva seis ediciones desde que fue declarado Fiesta Provincial y se consolidó como una de las celebraciones más representativas de la identidad montecarlense. El predio del establecimiento educativo, sede fija de la fiesta, quedó colmado.
Un escenario con todas las danzas
Por el escenario pasaron instituciones y agrupaciones locales. La Escuela Municipal de Danzas Paraguayas Mburucuyá, la Escuela de Danzas Folclóricas Renacer, el Coro Infantil del Departamento de Aplicación, el Coro Infanto Juvenil Municipal y la Escuela de Danzas Folclóricas Martín Miguel de Güemes fueron parte de la grilla.
La música también tuvo su espacio con Confluencia Chamamecera y Los Hermanos Scherer. El cierre festivo llegó de la mano de RP 2000, que puso el ritmo y la energía para que el público bailara, en uno de los momentos más animados de la noche.
Harina, premios y una nueva soberana
Las actividades tradicionales ocuparon un lugar central. La carrera de bolsas de harina, con distintas categorías según la edad de los participantes, despertó entusiasmo y acompañó el espíritu popular de la celebración.
En el concurso del reviro, en la instancia de los barrios, los ganadores fueron dos representantes del barrio Bonito, que se llevaron un premio de 200 mil pesos.
Otro de los momentos más esperados fue la elección de la Reina del Reviro. La nueva soberana es Sofía Madoery, de 18 años, quien representó a la ciudad de Eldorado y recibió la distinción durante la velada.
Con 38 ediciones realizadas, Montecarlo volvió a celebrar una tradición que atraviesa generaciones. Una fiesta donde el reviro es mucho más que una comida: es parte de la historia, la cultura y la identidad de toda una comunidad.