El ‘rey de la carne’ quebró y ahora su única salida económica es algo que nunca imaginó
¿Qué lleva a un magnate de la carne a promocionar productos en Instagram? La cruda realidad detrás de la quiebra que cambió todo para siempre.
Alberto Samid, conocido durante décadas como el ‘rey de la carne’, enfrenta una realidad económica tan dura que lo obliga a monetizar su fama en redes sociales para sobrevivir. La Justicia decretó su quiebra en diciembre de 2025, dejándolo con un pasivo superior a los $276 millones y restricciones legales que limitan cualquier intento de recuperación tradicional.
El Juzgado Comercial N°25 dictaminó la quiebra después de que fracasara el acuerdo con acreedores en el marco de un concurso preventivo iniciado en 2022. Este fallo marcó el punto de quiebre definitivo para el empresario, quien ya no tenía margen para negociar ni activos suficientes para cubrir sus deudas.
¿Qué deudas llevaron a la quiebra?
Los números son contundentes: Samid acumuló un pasivo principalmente por obligaciones con organismos fiscales. ARCA y ARBA encabezan la lista de acreedores, con deudas tributarias que se fueron acumulando año tras año sin poder honrarlas.
Este escenario judicial no solo implica dificultades económicas, sino también restricciones legales y financieras. En la práctica, Samid no puede emprender nuevos negocios con la libertad de antes, ya que cada movimiento comercial queda bajo la lupa de la sindicatura de la quiebra.
¿Cómo intenta generar ingresos ahora?
Frente a esta realidad, el propio Samid explicó públicamente por qué recurrió a las redes sociales. “A algunos amigos que no están de acuerdo con que haga publicidad, tienen que entender que me jubilé y con $300.000 por mes no vivo”, expresó en su cuenta personal.
A partir de esa necesidad económica, el otrora exitoso empresario comenzó a ofrecer servicios que nunca había imaginado: publicidad de productos en sus stories de Instagram, promociones pagas en su muro de Facebook, canjes comerciales con marcas y emprendedores, y menciones en sus posteos a cambio de compensación económica.
Incluso invitó directamente a marcas y emprendedores a contactarlo para difundir sus servicios. Su nombre, su historia y su exposición mediática se convirtieron en su único capital disponible para generar ingresos en un mercado que ya no es el del negocio cárnico, sino el de la economía de la atención digital.
¿Qué restricciones enfrenta?
La quiebra condiciona su capacidad de recuperación en el corto plazo, porque los ingresos que genere en redes o cualquier otro medio quedan sujetos al reparto entre acreedores hasta que se complete el proceso concursal. Este escenario refleja la fragilidad de trayectorias empresariales que, pese a haber sido exitosas, pueden enfrentar crisis profundas.
La imagen de un empresario histórico recurriendo a publicidades en redes para sostenerse marca un cambio de época. El paso de los grandes negocios tradicionales a la economía digital, incluso en situaciones límite, muestra cómo las reglas del juego económico y mediático se transformaron.
El futuro del ‘rey de la carne’ dependerá ahora de su capacidad para reinventarse en ese nuevo escenario. Por ahora, su estrategia de supervivencia pasa por Instagram y las marcas que quieran pagarle por una mención en su cuenta.