El riesgo país tocó su pico más alto en un año: qué encendió las alarmas del mercado
El riesgo país trepó a 834 puntos, su nivel más alto en un año, y en el mercado ya hablan de una "prima electoral". La frase de Caputo ante los industriales que buscó llevar calma, mientras crece la desconfianza sobre los pagos de 2027.
El riesgo país volvió a superar los 800 puntos esta semana y este martes alcanzó un pico de 834 unidades, el registro más elevado desde octubre del año pasado. Detrás de la escalada hay dos frentes que se retroalimentan: la incertidumbre por las elecciones de medio término en Estados Unidos y las dudas sobre la capacidad del país para afrontar los vencimientos de deuda del año próximo.
En el mercado se descuenta que Donald Trump perderá poder en el Congreso. Con un gobierno estadounidense más debilitado, los operadores ponen en duda que la administración republicana pueda volver a asistir a Javier Milei para hacer frente a los compromisos de bonos de 2027.
Esa lectura se refuerza por los fuertes compromisos que la Argentina mantiene con el FMI, un organismo que tiene privilegios a la hora de cobrar.
Bonos que nadie quiere comprar
La consecuencia directa es que suben las chances de default de la deuda y se multiplican las ventas de bonos argentinos, mientras escasean los compradores.
“Hay muy poco volumen, mínimo. Se corrió la demanda: no hay nadie queriendo comprar esos bonos, no necesariamente es que haya una furia vendedora, sino que cualquiera que quiera desarmar su posición lleva el precio para abajo”, explicó a TN el asesor financiero José Ignacio Bano.
Con esa dinámica, los títulos locales bajan de precio y, en contrapartida, sube su tasa de retorno. Eso es exactamente lo que refleja el alza del riesgo país.
Factores externos e internos
Alan Versalli, estratega de Cocos, sostuvo que la suba combina elementos de afuera y de adentro. Entre los primeros mencionó que una derrota fuerte del oficialismo estadounidense podría quitarle margen político al Tesoro de ese país para seguir respaldando a la Argentina. A eso le sumó la volatilidad del petróleo por el conflicto con Irán, la corrección de las tecnológicas y el ruido en Brasil tras el triunfo de Lula.
“Adentro, la actividad no repunta según los datos del tercer trimestre y los ingresos reales de los asalariados privados siguen por debajo del inicio de la gestión. Además, el Banco Central (BCRA) moderó el ritmo de sus compras de dólares. Todo esto lleva al mercado a cobrar una prima electoral cada vez más alta, y el riesgo país ya está en máximos desde octubre de 2025”, añadió.
Desde GMA Capital coincidieron en que el mercado de deuda empieza a incorporar una mayor incertidumbre sobre el escenario electoral de 2027, al mismo tiempo que se observa una apreciación del peso frente a las monedas de los socios comerciales. Advirtieron que esa divergencia no puede sostenerse indefinidamente.
Según un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), para que el riesgo país tenga una recuperación sostenida primero tendrán que empezar a despejarse las dudas que pesan sobre la deuda argentina.
El Gobierno sale a llevar calma
Frente a este panorama, distintos voceros del Gobierno argentino insistieron en las últimas semanas en que el país no tendrá problemas para hacer frente a sus vencimientos. La última referencia de Luis Caputo fue este mismo martes, en el evento de la Unión Industrial Argentina: “Hoy hay dólares, mañana va a haber más, pasado más y dentro de seis años muchísimos más”, afirmó.
El equipo económico estimó que cuenta con unos US$125.000 millones disponibles para asegurar los próximos pagos:
– Los US$20.000 millones del swap con el Tesoro de Estados Unidos.
– Otros US$20.000 millones del swap con China.
– Los US$15.000 millones que puede operar el BCRA en el mercado de dólar futuro.
– Las compras de la autoridad monetaria por más de US$15.000 millones en el mercado.
– Entre US$25.000 y US$30.000 millones de superávit comercial por año.
– Tener el programa financiero de 2027 cerrado en fuentes de financiamiento por US$25.000 millones.
Las alarmas del mercado
Al mercado, en cambio, le preocupa que Trump dé marcha atrás con el swap con el Tesoro estadounidense en un año electoral, que clásicamente aumenta la dolarización.
También encendió las alarmas el mayor costo financiero que impone el nivel actual del riesgo país: podría impedir que el Ministerio de Economía coloque títulos en dólares entre los inversores locales, una alternativa que según el programa financiero presentado en julio iba a ayudar a recaudar US$5000 millones en 2027.
