El riesgo que sacude al Mercosur: Milei insultó a Lula en Brasil y ahora el bloque tiembla
¿Pensaban que los insultos de Milei a Lula en Brasil eran solo otro capítulo de su estilo confrontativo? La respuesta de Itamaraty y el trasfondo del acuerdo con Estados Unidos revelan una crisis que puede redefinir el Mercosur.
Javier Milei entró al Arena Pacaembú al ritmo de Panic Show y salió dejando una nueva crisis diplomática que amenaza con romper el Mercosur. En un acto junto a Flávio Bolsonaro, llamó “ladrón” y “presidiario” a Lula, y “basura calva” al juez Alexandre de Moraes. Pero esta vez no es un simple agravio: Brasil es el socio fundador del bloque y el episodio ocurre en medio de una discusión clave sobre las reglas del Mercosur.
¿Qué dijo Milei y cómo respondió Brasil?
El presidente argentino también cargó contra el socialismo y lanzó su nuevo concepto: el “riesgo Lula”, un espejo de su conocido “riesgo Kuka”. La respuesta de Itamaraty fue inmediata: el canciller Mauro Vieira llamó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli. Del lado argentino no hubo disculpas. La Casa Rosada apostó al silencio, pero Milei subió el tono al día siguiente, acusando a Brasil de una supuesta “campaña antiargentina” vinculada al Mundial.
Un patrón que se repite, pero con un detalle inédito
No es la primera vez que Milei genera una crisis diplomática. Antes pasó con España, Colombia, México, Venezuela e Irán. El patrón es siempre el mismo: agravio personal, respuesta diplomática, enfriamiento y desescalada silenciosa. Pero esta vez la diferencia es clave: el insulto ocurrió en territorio del ofendido, durante un acto con el principal rival político de Lula. Eso traslada el conflicto al terreno de la injerencia electoral. Lula respondió sin nombrarlo, reclamando que nadie del exterior interfiera en la elección brasileña.
El Mercosur en la cuerda floja
Mientras tanto, el bloque atraviesa su crisis más delicada en 35 años. El 5 de febrero de 2026, Argentina firmó un acuerdo recíproco de comercio e inversión con Estados Unidos que reduce aranceles para más de 1.600 productos sin el consenso de los socios. Brasil sostiene que eso vulnera el Arancel Externo Común y elevó una consulta al Tribunal Permanente de Revisión (TPR). Pero el TPR solo puede emitir una opinión consultiva, sin carácter vinculante. El principal mecanismo de contención del Mercosur está siendo puesto a prueba donde siempre fue más débil.
A diferencia del T-MEC, que tiene revisiones anuales y consecuencias reguladas, el Mercosur nunca desarrolló instituciones supranacionales fuertes. Durante décadas, las tensiones entre Argentina y Brasil se debieron a ciclos cambiarios y brechas de competitividad. Ahora el conflicto es institucional, comercial y judicializado. Y ocurre justo cuando el bloque celebraba uno de sus mayores logros: el acuerdo con la Unión Europea. La fragilidad del Mercosur no nació con Milei, pero él la está llevando al límite.