El rincón de Neuquén donde el agua hierve y vive un crustáceo que no está en ningún otro lugar

Se lo asocia con el frío extremo y los glaciares, pero en el Domuyo el agua hierve y vive un crustáceo que no aparece en ningún otro rincón del planeta. El detalle que casi nadie conoce del techo de la Patagonia.

· 5 min de lectura
El rincón de Neuquén donde el agua hierve y vive un crustáceo que no está en ningún otro lugar
El rincón de Neuquén donde el agua hierve y vive un crustáceo que no está en ningún otro lugar

En el norte neuquino, entre los departamentos Chos Malal y Minas, se extiende el Área Natural Protegida Domuyo, un territorio que combina montañas, glaciares, aguas termales, lagunas y una biodiversidad difícil de encontrar en otro punto de la Patagonia. Se llega desde Varvarco por la ruta provincial Nº 43, o desde Tricao Malal por la ruta provincial Nº 68.

Creada en 1989, el área protege ambientes y especies representativas de las estepas patagónica y altoandina, además de elementos del patrimonio cultural y arqueológico. El paisaje lo domina el Domuyo, las manifestaciones termales y una comunidad de algas verdeazules termófilas, capaces de vivir en aguas de temperatura elevada.

El techo de la Patagonia

Con 4.709 metros sobre el nivel del mar, el Domuyo es la mayor elevación de la Patagonia. En su cumbre hay glaciares que alimentan arroyos que forman dos ríos clave de la región: hacia el oeste, el Neuquén; hacia el este, el Colorado. Los cursos que bajan desde el cerro atraviesan la montaña y forman cañadones profundos, encajonados entre grandes afloramientos rocosos.

El agua también origina uno de los fenómenos más llamativos del área. Asociadas al Domuyo hay numerosas manifestaciones termales: géiseres, fumarolas, vertientes y arroyos de aguas calientes. El Humazo, Las Olletas, Los Tachos, Aguas Calientes, La Bramadora y Rincón de las Papas forman parte de ese conjunto.

Un ecosistema que depende del calor

En el arroyo Aguas Calientes se desarrolla una comunidad de algas verdeazules termófilas, adaptadas a vivir en condiciones de elevada temperatura. Esas algas son la base de una comunidad de invertebrados integrada por moluscos, insectos y arácnidos. Entre ellos aparecen la mosca del Domuyo, capaz de sumergirse en las aguas calientes para alimentarse, y un crustáceo endémico denominado Hyalella domuyo, descubierto recientemente.

La variedad de ambientes también favorece a especies de montaña. En las partes bajas predominan los pastizales de coirón y arbustos como el neneo, la chilladora y la tara. En los sectores más elevados se desarrolla un semidesierto, donde sobreviven especies capaces de soportar sequedad, frío, viento y nieve, entre ellas las pequeñas violas.

En los cajones montañosos de la Cordillera del Viento aparecen formaciones de ñires, conocidos localmente como roblecillos, y otros árboles como radales, chacayes, maitenes y colimamil. Este último es un arbusto de porte arbóreo, endémico de Argentina, cuya población en Domuyo, junto con la de El Tromen, representa el límite sur de su distribución.

Lagunas, aves y fauna de altura

Las lagunas La Totora y Los Cheuques son otros ambientes destacados. Sus juncales brindan refugio y sitios de nidificación para numerosas aves acuáticas, entre ellas el junquero, de distribución muy restringida en la Patagonia. En los arroyos de aguas correntosas, como Atreuco y Covunco, habita el pato de los torrentes, categorizado como “en peligro de extinción” en la provincia del Neuquén.

La fauna incluye pumas, zorros colorados, chinchillones, águilas moras y numerosas aves altoandinas. El cóndor es un habitante frecuente y encuentra allí sitios de nidificación. Entre los reptiles se destaca la lagartija del Domuyo, una especie endémica estricta de este ambiente.

Trashumancia, capilla y leyendas

Además de sus valores naturales, el ANP Domuyo es un territorio utilizado históricamente por pobladores. Entre noviembre y abril, los campos de veranada reciben a crianceros que practican la trashumancia y se trasladan con sus animales hacia las zonas altas durante el verano.

El área conserva sitios de valor histórico y cultural, como antiguos corrales de piedra, molinos harineros y la Capilla de Ailinco. Cada 11 de febrero, durante la celebración del día de la Virgen de Lourdes, patrona de los crianceros, veranadores y pobladores de localidades cercanas se reúnen en ese lugar. Desde Tricao Malal, una tradicional procesión a caballo atraviesa la Cordillera del Viento hasta llegar a la capilla.

La historia del Domuyo también está ligada al doctor Gregorio Álvarez, considerado el primer médico y científico nativo de la Patagonia. Fue pionero en explorar, investigar y poner en valor el cerro y sus vertientes termales, y el primero en documentar las propiedades terapéuticas de sus algas y barros para afecciones dermatológicas y reumáticas. Su trabajo incluyó el rescate del patrimonio oral de la zona: documentó la toponimia y recuperó leyendas de los crianceros vinculadas al cerro, como la de la joven encantada que se peina en la cumbre con un peine de oro, el misterioso tronco de oro enterrado entre los hielos y la furia de sus guardianes mitológicos —el toro de cuernos dorados y el potro renegrido—, a quienes se atribuye el origen de tempestades ante la presencia de intrusos.

Qué se puede hacer y quién cuida el lugar

Por sus características naturales y culturales, el ANP Domuyo ofrece distintos paisajes y ambientes para actividades recreativas y de interpretación de la naturaleza. Entre los principales atractivos están Aguas Calientes, Los Tachos, Las Olletas, el cerro Domuyo, los arroyos Atreuco y Covunco y las lagunas La Totora y Los Cheuques. En los sectores habilitados se puede hacer senderismo, trekking, baños termales, observación de flora y fauna y recorridos vehiculares por caminos habilitados.

Sobre la ruta provincial Nº 43 se encuentra la oficina de guardaparques del área protegida. Desde allí, el personal realiza controles, monitoreos de especies de valor especial y asistencia a los visitantes, entre otras tareas. Su presencia fortalece la conservación, brinda información a quienes recorren el área y contribuye a que el patrimonio natural y cultural sea conocido y valorado bajo criterios de protección.

El ANP Domuyo reúne la mayor elevación de la Patagonia, glaciares, aguas termales, especies únicas, ambientes de alta montaña y una profunda tradición trashumante. Su conservación permite que estos valores naturales y culturales sigan formando parte del patrimonio de la provincia del Neuquén.

Aguas termales del Domuyo

Capilla de Ailinco y paisaje del Domuyo

Más para leer

La calle Thomas y otras 44 obras: el plan que está cambiando las comisarías de Neuquén
Sociedad
Plottier tendrá un complejo para adultos mayores con pileta climatizada: la inversión que sorprende
Sociedad
Alerta naranja, ráfagas de 70 km/h y nieve en la ruta: el peor momento del temporal que azota Neuquén
Sociedad
Ocuparon un campo en la ruta a Bariloche, pero una orden judicial vuelve a apuntarles
Sociedad
Neuquén extiende la Gran Avenida hasta el aeropuerto: qué pasará con los terrenos que quedaron partidos
Sociedad
El desalojo mapuche que quedó a medias: ahora la Justicia apunta a la otra punta del predio
Sociedad