El rincón entrerriano donde Atahualpa Yupanqui cantó y que hoy celebra su medio siglo
Un espacio que vio pasar a los grandes del folklore argentino celebra cinco décadas de vida. ¿Qué secretos guardan sus paredes?
En la ciudad de Paraná, un espacio cultural mantiene viva la llama del folklore con una historia que incluye a figuras como Atahualpa Yupanqui y Ramón Ayala. La Asociación Tradicionalista Entrerriana de La Bajada cumple 50 años y sigue siendo un punto de encuentro para artistas y amantes de las tradiciones.
La Bajada, como se la conoce, es mucho más que un salón de eventos. Es un lugar donde la música, la poesía y la danza se entrelazan con la historia. Por sus instalaciones pasaron personalidades como Suma Paz, Aníbal Sampayo, Miguel Martínez, y también intelectuales como la antropóloga Clara Passafari y el poeta Julio Migno. Ese legado se respira en cada rincón.
Un semillero de artistas
Entre los fundadores de la entidad se encuentran nombres como Linares Cardozo, Facundo Arce, Jorge Enrique Martí, Marcelino Román y Alfredo Ibarrola, este último uno de los pocos sobrevivientes de aquella época. El primer presidente fue Santos Tala, y el primer vice, Amalio Zapata Soñez. Ellos sentaron las bases de un movimiento que no paró de crecer.
La lista de artistas que pasaron por La Bajada es interminable. Carlos Santa María, Jorge Méndez, Walter Heinze, Ricardo Maldonado, Mario Alarcón Muñiz y muchos otros hicieron de este lugar su casa. También Aldo Muñoz, Luis María Serroels, Hernán Pirro, América Zapata, Azucena Arrayagaray, Miguel Codaglio y Domingo Nanni, entre los primeros. Son solo algunos nombres de una constelación que sigue brillando.
Cómo trabajan hoy
La comisión directiva actual está presidida por Carmen Gutiez, con Claudia Saucedo como vice y Eduardo Chávez como tesorero. Los acompañan una veintena de cultores y unos doscientos colaboradores. Chávez, que participó desde joven y recorrió el mundo con la Compañía Argentina de Danzas, cuenta que se reúnen todos los lunes por la tarde para planificar las actividades.
"Este mes tuvimos una actividad intensa por la organización de los 50 años. Peñas, encuentros, presentaciones de libros, conferencias y espectáculos", explica. Además, el espacio se sostiene con la cantina que habilitan en las peñas que organizan grupos folklóricos, a quienes les prestan el salón.
La pandemia y una ley que los salvó
En 2020, la pandemia puso en jaque a la institución. Recibieron una cédula del Consejo General de Educación para devolver la casa, que estaba en comodato. "Con la pandemia no estábamos funcionando y nos mandaron ese documento. No sabían ni dónde estábamos", recuerda Chávez. Gracias al apoyo de toda la provincia y a una presentación en Diputados, lograron que la propiedad pasara a ser suya mediante la ley 11008.
Desde hace más de tres décadas, La Bajada funciona en calle Alem 587. Allí, la calidez y la valoración del talento son la moneda corriente. Jóvenes y no tan jóvenes encuentran un ámbito propicio para mostrar sus obras, con un grupo de promotores del arte siempre dispuestos a ayudar.
Los festejos por el medio siglo
Para las fechas patrias, la asociación organiza vigilias con música, danzas y rituales con los emblemas nacionales. Los festejos por los 50 años continuarán hasta fin de año, con una cena prevista para mediados de noviembre. "Tenemos unos doscientos asociados solidarios, con beneficios en los talleres: los lunes hay tango y los miércoles folklore", detalla Chávez.
El paso del tiempo también se nota en las artes folklóricas. "En nuestras épocas la mujer nunca hacía malambo, ahora las mujeres concursan, incluso en Laborde o Cosquín", observa el artista.
Homenaje a Alcides Hugo Ifrán
En el Día Internacional del Folklore, celebrado el 22 de agosto, la asociación recordó a Alcides Hugo Ifrán, fallecido el año pasado. Ifrán fue un embajador del folklore en el mundo: en 1966 fundó la Compañía Argentina de Danzas, que llevó nuestras tradiciones a más de 20 países. Además, se integró al CIOFF, organismo colaborador de la UNESCO, y fue vicepresidente mundial.
Su legado sigue vivo en cada danza y en cada acorde. "Su pasión y compromiso seguirán latiendo en cada gestor cultural que mantenga viva nuestra tradición", expresaron desde la asociación.