El rincón natural a 5 minutos de Neuquén que todos quieren visitar esta primavera
Está a solo cinco minutos de la capital neuquina, tiene 28 hectáreas y senderos que se llenan de aves. Pero hay una lista de prohibiciones que muchos ignoran y conviene conocer antes de ir.
A pocos minutos del centro de Neuquén existe un espacio que se convirtió en el plan favorito de las familias cuando el calor empieza a quedarse hasta la tardecita. Se trata del Parque Ribereño Río Neuquén, más conocido como Parque Agreste, un pulmón verde de 28 hectáreas ubicado a solo cinco minutos de la capital.
Con la llegada de la primavera, las tardes se estiran y miles de vecinos buscan alternativas al aire libre. Este parque se posiciona como una de las opciones más elegidas para desconectar de la rutina sin alejarse demasiado de la ciudad.
Un paseo entre sauces, álamos y aves acuáticas
El atractivo principal del Parque Agreste son sus senderos de 4 kilómetros que recorren la orilla del río Neuquén. Son de baja dificultad, lo que los convierte en un plan ideal tanto para grandes como para chicos.
A lo largo del recorrido, los visitantes se encuentran con sauces, álamos, arces americanos y olivillos, además de una gran variedad de aves y especies acuáticas. Entre ellas se destacan los cisnes de cuello negro, gallaretas, patos ovinos y barcinos, que le dan al lugar un verdadero espectáculo natural.
El parque también cuenta con bancos, cartelería, sendas peatonales y cestos para residuos, lo que facilita la estadía y el cuidado del entorno.
Qué se puede hacer y qué no
Antes de armar el mate y salir para allá, hay que tener en cuenta una serie de prohibiciones vigentes en el predio. En el Parque Agreste no se puede hacer fogatas ni acampar, tampoco nadar, talar árboles, pescar ni circular en vehículos o motos.
La propuesta, entonces, pasa por caminar, disfrutar del paisaje y compartir una jornada al aire libre en un entorno natural que está a un paso del centro neuquino.