El rincón secreto de Neuquén que esconde fósiles de dinosaurios a minutos de la ciudad
¿Sabías que a minutos de Neuquén capital hay un paraíso natural con fósiles de dinosaurios y humedales únicos? Conocé los secretos de las áreas protegidas que invitan a conectar con la Patagonia de una forma distinta.
¿Sabías que a pocos minutos de la capital neuquina se esconde un tesoro natural con fósiles de dinosaurios y humedales únicos? El Día Mundial de las Áreas Protegidas, celebrado el 19 de agosto, puso el foco en estas reservas urbanas que son un imán para los amantes de la naturaleza y la historia.
Se trata de las Reservas Naturales Urbanas de Neuquén, un conjunto de espacios que incluyen humedales, bardas y parques ribereños, y que se convirtieron en un refugio para la flora y fauna autóctona. Su cercanía con la ciudad los hace accesibles para cualquiera que quiera escapar del bullicio sin ir muy lejos.
¿Qué hace tan especiales a estas áreas protegidas?
Lo que distingue a estos lugares es su valor educativo y paisajístico. Los visitantes pueden recorrer senderos interpretativos, participar en visitas guiadas y talleres, y hasta transportarse millones de años atrás, cuando los dinosaurios dominaban la región. Los fósiles hallados en la zona son un testimonio vivo de ese pasado remoto.
Entre los humedales más destacados está la Laguna San Lorenzo, un espejo de agua que atrae a aves migratorias y ofrece postales inolvidables. También sobresalen los Parques Ribereños del río Limay, que incluyen espacios como el Parque Agreste, las Perlas del Limay y la Península Hiroki.
Las bardas: un paisaje que quita el aliento
Si lo tuyo son las alturas, no podés dejar de visitar el Parque Regional Bardas Norte, el más extenso de la ciudad, y el Parque Bardas Soleadas, un área protegida municipal donde la flora y fauna nativa se lucen en todo su esplendor. Desde sus senderos se obtienen vistas panorámicas que invitan a la reflexión.
Estos rincones son solo una muestra del enorme patrimonio natural que Neuquén guarda para quienes se animan a explorarlo. La conservación de estos espacios es clave para que las futuras generaciones sigan disfrutando de su belleza y su historia.