El río bajó en Colón y Gualeguaychú, pero hay una ciudad que sigue en alerta
El río Uruguay sigue bajando en la costa entrerriana y dos ciudades ya quedaron por debajo de su umbral de alerta. Pero hay una que todavía no logra perforarlo, y las lluvias que se vienen podrían cambiar el ritmo de la bajante.
El río Uruguay sigue perdiendo altura en varios puntos de la costa entrerriana, aunque una localidad todavía no logró bajar de su umbral de alerta. La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) actualizó este martes 20 de octubre las mediciones y las previsiones hidrológicas, y el panorama muestra descensos disímiles entre las ciudades ribereñas.
El dato que más llama la atención aparece al comparar los registros con los del domingo: Colón y la Boca del Gualeguaychú retrocedieron, mientras que Concepción del Uruguay continúa por encima del nivel que activa la alerta.
Ciudad por ciudad, cómo está el río
En Colón el río marcó 6,70 metros, por debajo de los 7,10 que fija el umbral de alerta. Concepción del Uruguay, en cambio, registró 5,40 metros: diez centímetros más que su límite de 5,30.
La Boca del Gualeguaychú descendió hasta 2,70 metros y quedó por debajo del nivel de alerta de 2,90. Del otro lado del río, en territorio uruguayo, Paysandú midió 5,60 metros y Fray Bentos llegó a 2,70.
Cerca de Salto Grande, el organismo anticipó que las cotas máximas previstas para Concordia y Salto no superarían los 10,70 y los 11 metros, respectivamente. El embalse, en tanto, tenderá a 35,10 metros con los vertederos abiertos.
Qué caudal libera la represa
La Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande estimó que hasta las 15 horas del miércoles 21 de octubre el caudal medio diario evacuado se ubicará entre 16.000 y 15.500 metros cúbicos por segundo.
Con esos caudales, la CARU sostuvo que "se espera que continúe el descenso leve y lento de los niveles", aunque aclaró que aguas abajo pueden producirse variaciones por las oscilaciones del Río de la Plata.
La lluvia, el factor que puede cambiar el escenario
El informe advirtió que para la próxima semana se prevén precipitaciones en toda la cuenca, una situación que podría alterar el ritmo de la bajante.
"Si bien se espera que continúe el franco descenso, la ocurrencia de estos eventos podría demorar la recesión y prolongar la persistencia de niveles altos", indicó el organismo.
Por eso el seguimiento hidrológico seguirá activo en las localidades ribereñas, sobre todo en aquellas donde el agua todavía se mantiene por encima de los niveles de alerta.