El río bajó y 260 familias volvieron a casa, pero el sur correntino se prepara para lo peor
El río bajó, 260 familias volvieron a casa y todo parecía encaminarse. Pero la crecida sigue su curso hacia el sur correntino y ya hay más de mil autoevacuados. ¿Qué dicen desde el COE sobre lo que viene?
La cuenca del Paraná empezó a mostrar un respiro después de semanas de tensión hídrica, aunque el alivio no llega a todos por igual. Mientras en el norte el agua se retira lentamente y 440 personas evacuadas pudieron regresar a sus hogares —frente a las 700 que había días atrás—, la onda de crecida avanza hacia el sur de Corrientes y ya hay más de mil autoevacuados en toda la provincia.
El titular de Defensa Civil, Bruno Lovison, confirmó el balance y explicó que la ausencia de lluvias copiosas en las altas cuencas de los ríos Iguazú y Andresito permitió que las marcas hidrométricas desciendan de forma paulatina. "Ha bajado el río prácticamente en toda la cuenca, poco, pero ha bajado, y esto ha establecido por lo menos que varias familias hayan vuelto a sus domicilios. Hoy tenemos 440 personas evacuadas de 700 que veníamos teniendo", detalló el funcionario.
El sur, en la mira
El foco del operativo se trasladó al tramo entre la ciudad de Corrientes y Esquina, donde el nivel del agua sigue alto. "La onda de crecida está mucho más abajo, en el tramo comprendido hacia Esquina. La semana pasada nuestros equipos ya estuvieron trabajando, asistiendo y evacuando familias en Cecilio Echevarría. De todas formas, no dejamos de atender a los municipios que entraron en emergencia en las semanas anteriores", remarcó Lovison.
El trabajo interinstitucional incluye la entrega de módulos alimentarios y abrigo, pero también atención primaria de la salud y control epidemiológico en las zonas anegadas. En la Capital, el epicentro de la contención es la Escuela N°293, complementada con al menos seis comedores y merenderos articulados con el Ministerio de Desarrollo Social para asegurar almuerzo y cena a las familias vulnerables.
Localidades como Itatí, Paso de la Patria, Corrientes Capital, Ituzaingó e Isla Apipé mantienen esquemas de asistencia estables hasta que el río descienda definitivamente de la etapa de evacuación.
Alerta temprana y un ojo en el cielo
Defensa Civil destacó la modernización del COE con software de monitoreo en tiempo real y plataformas tecnológicas que agilizan la emisión de alertas tempranas. Sin embargo, el clima sigue siendo la principal incertidumbre. "Esperábamos que aumenten las aguas en esta semana; por suerte no se dieron las lluvias previstas en las altas cuencas. Pero estamos en octubre y sabemos que noviembre y diciembre reúnen condiciones propicias para precipitaciones intensas en nuestro sector y en los tramos superiores. El monitoreo es permanente", enfatizó Lovison.
Las autoridades reiteraron la importancia de consultar únicamente los canales oficiales del Gobierno, las redes institucionales del COE y los medios formales para acceder a reportes verídicos y alertas hidrometeorológicas en tiempo y forma.