El río Chubut sigue en caída libre: productores de Los Altares alertan sobre una crisis que ya lleva tres años
¿La sequía se convirtió en emergencia? Productores de Los Altares revelan cómo el río Chubut atraviesa su peor momento en 25 años. Conocé los detalles que preocupan a toda la región.
La emergencia hídrica declarada en la cuenca del río Chubut no es una novedad para los productores de Los Altares, que vienen sufriendo la merma del caudal desde hace tres temporadas consecutivas.
Sebastián González, productor agropecuario de la zona, aseguró que el nivel del río sigue muy por debajo de lo esperado para esta época del año y que la preocupación por la disponibilidad de agua condiciona toda la actividad productiva.
¿Qué dijeron los productores?
González lleva 25 años trabajando en el campo y confesó que nunca antes había visto un período tan prolongado de sequía. "En verano hubo sectores donde el río tenía apenas dos metros de ancho y cinco centímetros de agua", recordó.
Si bien las lluvias del invierno ayudaron a una leve recuperación, el caudal actual sigue siendo escaso: "Hoy tiene entre 40 y 50 centímetros en las partes bajas, pero sigue siendo muy poco para la temporada", explicó en diálogo con Radio Chubut.
El impacto en la producción
El agua del río Chubut es el único recurso para sostener la actividad agrícola y ganadera de la zona. Los productores que riegan con bombas pueden seguir trabajando mientras haya caudal, pero la incertidumbre es permanente.
La falta de agua ya afectó la producción de alfalfa en varios establecimientos durante la última temporada, un golpe directo al bolsillo de los pequeños productores.
¿Qué esperan de la emergencia hídrica?
Los productores todavía esperan conocer las medidas concretas que se implementarán tras la declaración de emergencia. González remarcó que los pequeños productores hacen un uso responsable del agua, ya que el riego con bombas implica altos costos de combustible.
También alertó sobre las derivaciones de agua a través de canales que no retornan al cauce natural del río, lo que agrava la situación aguas abajo. La preservación del recurso es clave para evitar que la crisis se profundice.