El río Dulce se traga una casa en Santiago: vecinos alertan que otras 16 viviendas podrían correr la misma suerte
Una vivienda en La Bajada colapsó y fue engullida por el río Dulce. Vecinos grabaron el dramático momento y advierten: al menos 16 casas más están en riesgo inminente de sufrir el mismo destino. ¿Lograrán frenar el avance del agua a tiempo?
La fuerza imparable del río Dulce terminó por devorar los cimientos de una vivienda en La Bajada, que colapsó y quedó sumergida en las aguas. La crecida, combinada con el suelo arenoso de la ribera, generó una base inestable que hizo sucumbir la construcción, habitada por varias familias. Vecinos de la zona grabaron el dramático momento y ahora lanzan una alerta máxima.
El derrumbe se produjo en la localidad de La Bajada, perteneciente al departamento Banda. Las imágenes compartidas por los residentes muestran cómo la casa terminó literalmente dentro del cauce del río, luego de que el agua avanzara de manera peligrosa hacia las construcciones levantadas en la zona de ribera.
Según explicaron los testigos, la magnitud de la última crecida del Dulce, unida a las características del suelo, compuesto en gran parte por tierra arenosa, creó las condiciones para la tragedia. Esta base inestable cedió ante la presión constante del agua, llevándose la vivienda.
¿Una tragedia anunciada?
Los vecinos no solo documentaron la pérdida de un hogar, sino que elevaron una preocupación aún mayor. Afirman que el problema está lejos de ser aislado y que al menos otras 16 viviendas en el mismo sector se encuentran en condiciones críticas, con sus estructuras seriamente debilitadas por el avance del río.
La situación ha generado un estado de alerta y zozobra entre las familias que aún residen en la zona, quienes temen que sus casas sean las próximas en ser “devoradas” por el curso de agua. La demanda de las familias es clara y urgente.
La esperanza ahora está puesta en que las autoridades puedan ejecutar una obra de defensa costera que frene el avance del río y evite que se repitan estos dramáticos colapsos. Mientras tanto, la crecida del Dulce continúa generando serios inconvenientes en distintos puntos de la provincia de Santiago del Estero.