El río Paraná sube y los pescadores de Bajada Grande ven una luz al final del túnel
La creciente del Paraná complica la pesca en Bajada Grande, pero los pescadores confían en que el fenómeno traerá un beneficio a largo plazo. ¿Qué especies escasean?
La creciente del Paraná complica la pesca en Bajada Grande, pero los pescadores confían en que el fenómeno traerá un beneficio a largo plazo. La escasez actual de algunas especies podría ser el precio a pagar por una futura recuperación del recurso.
En Bajada Grande, los hombres que viven del río saben que el caudal manda. La subida del agua trae consigo corrientes más fuertes y desplaza los bancos de pesca, lo que hace más difícil la faena diaria. "Las condiciones cambian todo el tiempo", explican quienes salen a trabajar con red y caña.
Sin embargo, el panorama no es solo de dificultades. Los pescadores destacan que la crecida favorece la reproducción de los peces. El agua se expande sobre bañados y lagunas costeras, ofreciendo refugio y alimento para que los peces desoven y crezcan. Es un ciclo conocido en el Paraná: sin creciente, no hay peces.
¿Qué especies escasean?
Según los trabajadores de la costa, algunas especies se ven resentidas por las condiciones actuales. Aunque no detallaron cuáles, admiten que el bolsillo siente el golpe en el corto plazo. Pero la mirada va más allá de la orilla inmediata.
Históricamente, las grandes inundaciones del Paraná preceden a temporadas de pesca más abundantes. Por eso, los pescadores de Bajada Grande apuestan a aguantar el presente para cosechar el futuro. Mientras el río sigue subiendo, la expectativa crece junto con el agua.