El río que La Pampa reclama hace años, otra vez en el centro de la pelea
La Corte Suprema fijó un caudal mínimo para el río Atuel en La Pampa, pero Mendoza no lo cumple y los números de la última medición lo dejan en evidencia. Un intendente pampeano alzó la voz y apuntó contra el gobierno cuyano.
El fallo que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó en 2020 parecía marcar un antes y un después: estableció un caudal mínimo permanente de 3,2 m³/s del río Atuel en territorio pampeano. Sin embargo, a más de seis años de esa resolución, el agua sigue sin llegar como corresponde y Mendoza continúa sin acatarla, según denuncian desde La Pampa.
Los números de la última medición son elocuentes. A las 20 de la víspera, el escurrimiento del río a la altura de la localidad mendocina de Carmensa alcanzaba los 12,66 m³/s, mientras que en Puesto Ugalde (Vinchuqueros) era de 4,93 m³/s. La merma se acentuaba hasta llegar a solo 2,48 m³/s en Algarrobo del Águila, muy por debajo de lo ordenado por el máximo tribunal.
“A más de seis años del fallo judicial, Mendoza sigue sin cumplir la orden”, se lamentó Oscar Gatica, intendente de Algarrobo del Águila, en diálogo con Diario Textual.
Un conflicto que viene desde 1947
El corte del río Atuel no es un problema nuevo. Se trata de un antiguo conflicto hídrico entre Mendoza y La Pampa cuyo origen se remonta a 1947, cuando se construyó la represa hidroeléctrica Los Nihuiles, en territorio cuyano.
Esa obra secó el cauce en territorio pampeano y desencadenó una serie de consecuencias ambientales y sociales: desertificación, pérdida de biodiversidad, salinización de los suelos y emigración de población.
La Corte Suprema declaró al río Atuel como interprovincial en 1987. Tres décadas después, en 2020, ordenó garantizar un caudal mínimo permanente en La Pampa y recomponer el ecosistema del noroeste pampeano. Hasta ahora, esa medida sigue sin cumplirse.