El río que se duplica: cómo buscan evitar otra inundación catastrófica en Areco
La obra que promete duplicar el cauce del río y proteger a miles de vecinos avanza a paso firme. ¿Alcanzará para evitar otra tragedia?
Las obras de ampliación del cauce del río en San Antonio de Areco ya superan el 77% de ejecución y prometen cambiarle la cara a una zona que sufrió desbordes históricos. Más de 26.000 vecinos serán los beneficiados directos cuando los trabajos estén listos.
El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia avanza con la adecuación del cauce en San Antonio de Areco y San Andrés de Giles. La meta es clara: mejorar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de inundaciones en la región. Los trabajos abarcan 12,4 kilómetros aguas abajo de la ex Ruta Nacional 8, de los cuales 9,4 kilómetros corresponden a Areco y los 3 restantes a Giles.
¿En qué consiste la obra?
El proyecto duplicará el ancho del cauce, que pasará de unos 30 a 60 metros. Esto implica una movilización de tierra monumental: cerca de 1.680.000 metros cúbicos de suelo serán excavados y trasladados a sectores previamente definidos. Además, se realiza limpieza de vegetación en ambas márgenes.
También se intervendrán puentes clave. El ubicado sobre la ex Ruta Nacional 8 tiene un proyecto de futura ampliación. En paralelo, por la duplicación de la Ruta Provincial 41, se construye un nuevo puente adaptado al ensanche del río. La estructura actual será demolida para dar paso a una nueva.
Según informó la Provincia, el avance físico es del 77% y las tareas de excavación y movimiento de suelo continúan en los sectores pendientes.
Un plan integral contra el agua
La intervención no es un hecho aislado. Forma parte del Plan de Prevención del Riesgo Hídrico en Ciudades, que impulsa el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos con más de un centenar de obras en toda la provincia. El objetivo es reducir el riesgo hídrico y adaptar la infraestructura al cambio climático.
En el casco urbano de Areco también se contemplan desagües pluviales y otros proyectos para mitigar el impacto de las crecidas. La memoria local tiene frescos los desbordes de 2009, 2014, 2015 y, el más reciente, en mayo de 2025. Con esta ampliación, la Provincia busca que esas imágenes no se repitan.