El río que venía en bajante ahora manda una crecida: a qué ciudad de Santa Fe llegaría primero
El río venía en bajante y ahora llega una crecida que ya tiene fecha y ciudad: el INA proyecta el pico para el próximo fin de semana en Corrientes y después apunta a Rosario. La provincia dice que esta vez no la agarra desprevenida.
El secretario de Recursos Hídricos de Santa Fe, Nicolás Mijich, confirmó que las lluvias torrenciales del último fin de semana sobre la cuenca media y alta del Paraná dispararon los caudales de los ríos Iguazú, Paraguay y Paraná, y que ese excedente ya se desplaza aguas abajo con la provincia en la mira.
"Tuvimos un evento de altas precipitaciones en el Paraná, con lluvias que en algunos casos superaron los 300 milímetros. Esto va a provocar una onda de crecida a lo largo de todo el río que afecta a nuestra provincia", declaró el funcionario.
Mijich pidió no relajarse: "Hay que seguir monitoreando porque hubo lluvias importantes en corto período y hay que ver cómo es la onda porque el río viene de una bajante considerable y hay que ver cómo se comportan los caudales", agregó en diálogo con medios de Rafaela.
El mapa de la crecida
El noreste argentino, en el límite con Brasil, es el punto de partida del fenómeno. Según las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA), la primera onda de crecida llegaría el próximo fin de semana a la ciudad de Corrientes y tocaría los 6,50 metros, el nivel de alerta.
Más tarde, el excedente entrará al Delta del Paraná. Para Rosario, el organismo estima que el río superará el nivel de alerta, cercano a los 5 metros, alrededor del 28 de octubre.
Por qué esta vez no los agarra desprevenidos
Mijich comparó el escenario actual con el de 2016, cuando el Niño golpeó a la provincia: "Recuerdo haber estado en 2016 y el Niño nos agarró sobre la marcha y con mucho menos trabajo acumulado y preparación".
"Creo que nos agarra en una mucho mejor condición porque desde el inicio de la gestión hicimos unas 600 intervenciones hídricas por más que veníamos de sequía. Limpiamos 5.000 kilómetros de canales, reforzamos el sistema de defensa del Gran Santa Fe, recuperando terraplenes, accesos, estaciones de bombeos, playones, etc", detalló.
El funcionario puso el foco en las "obras acumuladas" y en las reuniones que desde julio se vienen haciendo con los municipios para alertarlos sobre las condiciones que se aproximaban y empujarlos a trabajar de manera preventiva.
De todos modos, reconoció que ninguna obra es infalible frente a la furia de la naturaleza. Por eso, el gobierno provincial avanzó junto a Protección Civil y los gobiernos locales en planes de contingencia para responder si el agua supera lo previsto.